LAS SERIES Y LA REALIDAD

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Una de las críticas más recurrentes que se le hace a la ficción nacional es que vive de espaldas a la realidad del país en el que se realiza, que tiene miedo a retratar la sociedad española, y que apenas se detiene en los asuntos cotidianos y problemas comunes que preocupan a los ciudadanos. Si uno observaba, sin embargo, el nombre de las dos series patrias que se emitieron el miércoles por la noche podría pensar que las teles han cambiado la tendencia y han apostado por títulos que describen la realidad: 'Tiempos de guerra' en Antena 3 y 'La que se avecina' en Telecinco. No me dirán que no sirven perfectamente como resumen del momento político y social grave por el que pasamos y que inquieta a casi todo el mundo -exceptuando a TVE que sigue ajena a las circunstancias, emitiendo concursos de cocina y programas de viajes en lugar de una cobertura en condiciones de los acontecimientos en Cataluña, en fin-.

Las dos series citadas nada tienen que ver, desde luego, con el conflicto desatado tras la consulta catalana. 'Tiempos de guerra' se desarrolla en los años 20 cuando la reina Victoria Eugenia envió a un grupo de enfermeras a Melilla por la contienda con Marruecos. Imagínense. 'La que se avecina', por su parte, no es una producción premonitoria de lo que ocurrirá en los próximos días, con unos proclamando la independencia y otros apelando al artículo 155. No, refleja la vida de un grupo de vecinos mal avenidos.

Bien mirado esta última sí se presta a comparaciones. Seres irracionales aprendiendo a convivir juntos y continuamente peleados por distintas razones. No se trata de buscar lecturas donde nos las hay. Ya le pasó a 'El Ministerio del Tiempo'. En un diálogo se coló la siguiente frase: «Ser independiente no está bien visto en este país», y enseguida se levantaron suspicacias. Tuvo que salir el creador de la ficción a aclarar que el concepto 'ser independiente' es muy anterior al caso catalán.

'La que se avecina' sí se atreve a veces a meterse en fregados políticos o sociales pero como lo hace disfrazado de comedia se le valora menos.

Fotos

Vídeos