SEGUNDA JUVENTUD

NACH0 COTINO

Cuando llega esta altura de la temporada las botas empiezan a pesar y si, como sucede en el Valencia, tienes el objetivo prácticamente conseguido es bastante común caer en el relax y convertir el tramo final en un trámite para el equipo y, también, una buena dosis de hastío para el aficionado. Sobre todo en las dos ultimas campañas en las que quien más y quien menos llevaba ya desde Navidades esperando el pitido final ante el bochorno que le estaba haciendo padecer el equipo. Pero ésta, y el encuentro ante el Alavés es un buen ejemplo, es distinta a todo. Quizá sea porque Marcelino se haya empeñado en desmontar la leyenda que le perseguía con respecto a las segundas vueltas del campeonato y que tan frecuentemente se le recordaba, o porque ha conseguido inocular en el grupo el gen ganador que no tenía, o porque el equipo se está divirtiendo de verdad al comprobar que con trabajo y las instrucciones del 'jefe' las cosas funcionan o, seguramente, por la combinación de todos los factores mentados, lo bien cierto es que el Valencia vive una segunda juventud dentro de la misma temporada. Algo que habla extraordinariamente bien de los profesionales que, este año sí, defienden con altura el escudo. Recuerden que uno de los argumentos recurrentes cuando 2018 arrancó cuesta arriba, hablaba del hecho de haber perdido el 'elemento sorpresa'. La teoría se basaba en que los rivales ya nos tenían estudiados. Pero Marcelino también ha tumbado dicha teoría y no sólo nos regala una primera parte brutal como la del domingo sino que, no contento con ello, coloca al Valencia muy cerca de repetir los números descomunales de la primera vuelta y, de seguir la racha, podría incluso superar las estadísticas de un Rafa Benítez a quien la gran mayoría considera -con mucha razón desde mi humilde punto de vista- el mejor entrenador que haya pasado por el banquillo de Mestalla. Es emocionante ver que el grupo no 'se cae' viendo al quinto a doce puntos de distancia y comprobar que los actores de la película parecen haber interiorizado y compartido con el aficionado la ambición de seguir escalando puestos. Creo que este es el camino que siempre tiene que andar el Valencia obligatoriamente pero... con la misma sinceridad también pienso que la ovación debe ser atronadora para quienes han obrado tan inverosímil metamorfosis. Para los 'jefes' de la parcela deportiva y para todos y cada uno de los futbolistas que se están agigantando desde el esfuerzo y la humildad a medida que agigantan el orgullo del valencianista. Porque, pese a ser lo que se exige a quien se enfunda la camiseta del Valencia, tampoco sería justo escatimarles mérito alguno y han conseguido cicatrizar muchas heridas que sangraban de manera alarmante.

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