REIVINDICAR LA LACTANCIA

MARTA SÁNCHEZ PEDIATRA

La OMS y otras sociedades científicas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y, como parte de una alimentación variada, hasta los dos años o más.

La evidencia científica demuestra que la leche materna tiene múltiples beneficios, para el bebé y también para la madre, la sociedad en general y el medio ambiente. Los bebés padecen menos enfermedades infecciosas como catarros, diarreas... Pero también sabemos que protege frente a enfermedades que pueden aparecer en años posteriores y en la edad adulta: los niños/as que han sido amamantados tienen menos riesgo de padecer obesidad, diabetes, asma, alergias y ciertos tipos de cáncer, como leucemias y linfomas. Además tienen mejores puntuaciones que los no amamantados en las escalas de inteligencia.

Las madres que amamantan tienen menor sangrado tras el parto, menos riesgo de diabetes y cáncer de mama y ovario. Favorece el vínculo materno y tiene efectos beneficiosos psicológicos madre/bebé.

La lactancia materna tiene también un impacto económico importante. Amamantar a un bebé no solo reduce los gastos en alimentación de la familia, sino que al ser niños/as y madres más sanos, se reduce el gasto sanitario. Disminuye el absentismo laboral de los padres y madres ligado al cuidado de los niños/as enfermos.

También reduce significativamente los residuos en el medio ambiente y es una de las pocas actividades del ser humano en que el impacto medioambiental es nulo.

La lactancia materna es un derecho humano. Sin embargo, no es un asunto solo de las madres, sino que es responsabilidad de todos. Urgen políticas claras de protección, promoción y apoyo a la lactancia. Se necesita aumentar la duración de las bajas por maternidad, empresas que apoyen la lactancia con horarios flexibles, con guarderías, con salas de lactancia. Planes de formación para los profesionales y un cambio cultural que normalice la lactancia no solo de los bebés pequeños sino también de los niños más mayorcitos.

Fotos

Vídeos