La 'portavoza' de las mujeres

ANTONIO VERGARA

El asunto de la 'invisibilidad' de la mujer se agrava por momentos. No menos que la incultura de sus féminas más sectarias. Hay una película muy buena, de 1933, titulada 'El hombre invisible', dirigida por James Whale, realizador de 'Frankenstein'. El buen hombre no se queja de su 'invisibilidad' durante los 71 minutos del metraje.

¿Como puede juzgarse 'invisible' una mujer, Irene Montero, de Podemos, cuando se refirió a la 'portavoza' de otro partido machacando así nuestro idioma? Ella sola ha acabado con su 'invisibilidad'.

Encima, la niña, alardeando de su incultura, se atrevió a fustigar a la RAE (Real Academia Española) porque su diccionario de la lengua no recoge las sensibilidades 'progresistas'. No satisfecha consigo mismo censuró que en la RAE sólo haya hombres. Y no es verdad.

Esta 'gente' de Podemos es la cosecha de la LOGSE del 'Cejas' y ahora correveidile del dictador venezolano Nicolás Maduro. Hasta la siempre exaltada socialista Margarita Robles, de la escuadra de Alfredo Pérez Rubalcaba, se contagió de Montero, para que no la adelantara por la izquierda, y defendió el inexistente vocablo 'portavoza'.

Ambas no deben conocer que hay un sustantivo o nombre llamado epiceno. Lo aprendimos todos los estudiantes en el antiguo Bachiller 'franquista'. El doctor en Filología Románica Leonardo Gómez Torrego afirma que se aplica «a los sustantivos inherentemente masculinos o femeninos que designan personas o animales sin diferenciar sexo». Son los sustantivos de 'género inherente'. Sólo tienen un género (masculino o femenino) y no hay que cambiarlo.

Ejemplos para algunos políticos de izquierdas: vaca, elefante, merluza, piloto, modelo, sapo etc. Para apoyar que las mujeres tengan más y mejor 'visibilidad' la ruta no transcurre por destrozar el lenguaje. No se muta su estatus social, laboral y profesional de esta manera superficial e inculta. Ahora bien, ¿cuál es el programa político de quienes tanto vocean en favor de la paridad, como si las mujeres fueran una medida monetaria equivalente a la paridad del dólar frente al euro? Propaganda y promesas, muchas. Hechos, los justos.

La demagogia de la paridad es evidente. ¿Por qué narices debe haber un 50% de hombres y otro 50% de mujeres en todas las empresas, privadas o públicas? Las mismas administraciones 'retroprogresistas' incumplen con su discurso. Primero la capacidad, con el sexo que fuere ya incorporado o transformado quirúrgicamente.

Todos hemos trabajado con mujeres y hombres. Mi experiencia, y la de toda persona lógica, me dicta que los y las ha habido muy incompetentes, género sexual aparte, cuando no, además, ruines y abyectas. Y por el contrario, personas de ambos sexos muy válidas, inteligentes, personas humanas, valga la redundancia.

«Todos queremos más / todos queremos más / todos queremos más / y todos queremos mucho más», asegura una canción. Las mujeres han avanzado mucho, pero les falta que entre todos y todas las ayudemos a que pisen la línea de meta.

Trabajé en una -'aleshores'- benmérita 'caixa d'estalvis', bajo el franquismo. Y sin militar en el feminismo desarrollé una modestísima, casi imperceptible, labor de zapa a favor de las mujeres. Venían a la sucursal de Alboraya con su marido, quien les autorizaba, con su firma, la apertura de una cartilla de ahorros. Ante tal grado de machismo 'heteropatriarcal' de los, por otra parte, bondadosos clientes ('llauradors' de la patata y la chufa) a las mujeres que soñaban con la democracia les regalaba, a escondidas (lo depositaba en su cesta, con las chufas) un ejemplar de la revista 'Vindicación Feminista', fundada por Lidia Falcón. Y aún me motejan de machista, a mí, antiguo compañero de su lucha. ¡Qué injustas, voto a bríos!

Cito a un gran columnista, Luis Ventoso, liberal como yo: «Si primamos sexos en vez de valía podemos estar iniciando una correctísima carrera de acémilas». El nudo gordiano reside en la diferencia salarial. En España las mujeres cobran por hora un 14,3% que los hombres.

Pedro Sánchez (PSOE) está enfadado porque Luis de Guindos no debe ir de vicepresidente del BCE. Lo 'progre' es que sea una mujer. ¿Por qué? O ¿por qué no?

Kim Yo-jong, hermana y mano derecha del dictador de Corea del Norte Kim Jong-un es también mujer.

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