Podio valenciano en Fallas

Ponce toreó a la verónica con una cadencia exquisita. / APLAUSOS
Ponce toreó a la verónica con una cadencia exquisita. / APLAUSOS

Ponce, Chover y Collado, triunfadores de las tres categorías

Las Fallas 2018 tuvieron contenido. Temas para gozar y temas para llorar. Primó lo bueno. Todos los días hubo pasajes de los que permiten dar por bien empleada la tarde. El arreón de Román, el toreo de capa de Mora y Álvaro Lorenzo, los naturales de Garrido, la locura de Roca Rey, la doble puerta grande de Ponce, la faena de Ferrera, cuadrillas de las que da gusto ver y chavales que prometen. Y si hablamos de toros no se puede hablar de corridas parejas porque hubo quien se encargó de desparejarlas, pero aun así la media de toros buenos fue alta y saltaron varios de mucha categoría: en Fuente Ymbro, Alcurrucén, Cuvillo y Victoriano del Río, sin olvidar los novillos de Peña y Juli. Y entre todo ello un detalle clave para el orgullo de la tierra, los tres triunfadores de las tres categorías han sido valencianos, Enrique Ponce entre los matadores de toros, Jesús Chover en las novilladas picadas y Borja Collado en los sin caballos, los tres salieron en hombros.

En la memoria de los aficionados van a quedar muchos momentos. Será la feria de Ponce en la que más unanimidad ha concitado su triunfo. En dos tardes consecutivas apareció deslumbrante y ambicioso. En el aspecto estrictamente artístico, al toreo talentoso y valiente de siempre le ha añadido una puesta en escena y un hilo argumental que convierten sus faenas en una obra en sí misma, con exposición, argumento y desenlace. Pero seguramente lo que más llama la atención en su constante evolución, su último logro, es la pausa que imprime a su quehacer y que su toreo de capa ha alcanzado una cadencia que nunca se le había visto. Y en lo administrativo, ahora que tanto se procura medir las actuaciones, habría que remontarse mucho tiempo atrás para encontrar a una figura que aceptase sustituir a otro torero tras un gran triunfo propio en esa plaza.

Cifras inimaginables, 28 temporadas consecutivas en activo al más alto nivel y treinta y siete puertas grandes en Valencia, que le convierten en todo un caso en la historia del toreo, el maestro de Chiva ha comenzado a minar la resistencia que generaba reinado tan longevo. El peso de la púrpura que recaía sobre él, ahora según pasan las temporadas se antoja por momentos más liviano, se trata del desenlace lógico en un gran lidiador. Es evidente que ni el conformismo, ni mucho menos la rutina, han sido sus compañeros de viaje, de otra manera no hubiese alcanzado semejante logro.

Ponce : «Han sido mis mejores Fallas de los últimos diez años»

Preguntado si esta ha sido su mejor feria, el maestro de Chiva ha asegurado que de los últimos diez años sí.

-En los años noventa hubo tardes muy importantes, pero de los últimos diez años sí creo que ha sido mi mejor feria de Fallas por todo, no sólo por el resultado. Por las sensaciones, las que tuve yo y las que entiendo que he dejado. De cuatro toros cuajé tres de triunfo. Las tres faenas tuvieron el denominador común del sentimiento pero las tres fueron diferentes.

-¿Con cuál te quedas?

-Las faenas del primer día fueron muy importantes por la exigencia de los toros. Los de Garcigrande tuvieron más que torear, pero la faena que me llenó más, por mi forma de sentir el toreo, fue la del toro colorado de Juan Pedro el segundo día. Personalmente me quedo con esa.

-Tendrás tus motivos.

-Sí porque lo que me llena es torear así, también por lo que sentí, por cómo toreé de abandonado, con las muñecas, con el alma. De las tres, me quedo con esa. No tengo duda.

-Después de torear así, con la obra hecha, con el público entregado, te dejas caer de rodillas en una actitud muy arrebatada, muy novilleril, poco poncista. Tiene que haber un motivo de peso para ello.

-Varios. Porque sé que hay una parte de la afición de Valencia que le gusta eso y también porque era algo que no se esperaba y busqué salirme de la normalidad. No es la primera vez, no forma parte de mi repertorio pero me gusta hacerlo con pureza, con sinceridad. En el toreo todo lo que se hace de verdad y con sentimiento es bonito.

-¿Todavía sigues enfadado con la negativa del presidente a darte la oreja en la primera tarde?

-Se me ha pasado. Me enfadé mucho en el momento, lo reconozco. Me dejó perplejo. Yo respeto mucho las decisiones de los presidentes pero es que no lo entendía. Nunca había vivido una situación tan injusta en esos temas. Hubiese entendido que no me diese la segunda oreja, pero una... A pesar de ello creo que mantuve el tipo.

-¿Pelillos a la mar entonces?

-Desde luego.

Más

Fotos

Vídeos