Inseminación artificial

NACHO COTINO

Quisiera, y quiero imaginar que le sucede al todo el entorno valencianista, que cuando la Unión Europea tenga a bien fallar sobre el recurso presentado por el club lo haga para liberar al Valencia del pago que se le reclama aunque no albergo demasiadas esperanzas al respecto. Y no porque crea que el Valencia pueda ser o no responsable del asunto, sino por lo 'perdidos' que he visto a los dirigentes del club a la hora de afrontar el problema. Cuando, tiempo atrás, algunos periodistas asistimos a una reunión privada con la entonces presidenta del club para tratar el asunto salí con la sensación de que, si los argumentos que iban a figurar en el recurso a la 'causa general' eran los mismos que esgrimía Dña. Layhoon aquella mañana, sólo un milagro libraría al Valencia de pasar por taquilla. En cuanto a la paternidad del problema habría mucho que discutir y, seguramente, la clave de la cuestión pueda radicar en saber, y sobre todo en poder demostrar, quién fue el que puso la 'gran solución' sobre la mesa porque cuando parecía una buena salida aparecieron mil padres de la criatura pero... ahora que pintan bastos da la sensación de que esta nació por inseminación artificial y donante anónimo. Aunque... los de la foto tienen nombre y apellidos. El 'apaño' que se vendió como una tabla de salvación y fórmula mágica con la que eludir el concurso de acreedores y que en su día no levantó grandes protestas, se ha terminado convirtiendo en un boomerang que amenaza a la tesorería del Valencia. Y es que, tradicionalmente, cuando el poder político ha acudido a socorrer al fútbol -normalmente para recabar votos- la cosa ha acabado saliendo o mal o... rematadamente mal y ahora hay que pagar las consecuencias con intereses de demora. Es una evidencia que el actual propietario no puede ser responsable de lo que aquí ocurrió en 2009. Que sólo la nefasta gestión de quienes se sentaron en los sucesivos consejos de administración fue la que condujo a la entidad a un callejón sin salida y también que el 'poder político' se limitó a recoger velas y salvar su trasero después de haber metido mano donde no debía haberla metido. Pero también es cierto que Lim compró el zapato con esa piedra dentro y que sabía de su existencia porque dispuso de tiempo más que suficiente para bucear entre las bambalinas del club y levantar todas las alfombras que otros no pudieron antes de cerrarse la operación de compraventa por lo que no debería servirle de coartada para dejar de atender los compromisos que adquirió cuando aterrizó por aquí como no debería servirle para 'llorar por las esquinas' buscando culpables. Me parece legítimo que responsabilicen a sus predecesores pero existen herramientas judiciales en la legislación española para reclamar responsabilidades... de verdad.

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