BOLAS CALIENTES

NACHO COTINO

Una vez pase la noche de Fin de Año y cuando ya ansiemos -por cercana- la llegada de los Reyes Magos se levantará el telón futbolero del nuevo año con los octavos de final de Copa y el martes se repartió suerte o... como se llame lo que hicieron. Anunciaron a bombo y platillo un sorteo puro, sin bolas calientes... pero el hecho de que no se produjese ningún duelo fratricida que pudiera terminar apeando a alguno de los 'grandes' del fútbol patrio hace que los mal pensados podamos caer en la tentación de sospechar justo lo contrario. Había bolas más calientes que el palo de un churrero. La Federación quiere animar la competición sin incomodar a los poderosos y en lugar de hacerlo posibilitando eliminatorias a partido único en las primeras rondas arriesgándose a perder algún pez gordo por el camino, prefieren intentarlo retrasando los duelos de titanes para tratar de asegurarse una final bonita. Es una forma de hacerlo como cualquier otra pero no suena a un sorteo puro y justo por mucho que pretendan vendernos lo contrario. Dudo que la Copa -así concebida- tenga interés para clubes como Español o Leganés más allá del regalo de una buena taquilla si le 'toca el Gordo'. En cualquier caso, sin ser la alfombra roja que han extendido a los pies del Real Madrid, habrá que reconocer que tampoco le ha ido mal al Valencia con el enfrentamiento ante el ex equipo de Ayestarán. Pero sin relajare. Seguro que el técnico valencianista se encarga de que nadie caiga en excesos de confianza que puedan conducir a un inesperado fracaso porque la Copa es, y debe ser, una alternativa real y esperanzadora.

Quizá contagiado por la cantinela del 'partido a partido' entiendo que todavía la página del calendario donde pone diciembre no hay que arrancarla y más nos vale no perder la perspectiva porque antes del 'copero' hay otros asuntos de los que el Valencia tiene que ocuparse. Fundamentalmente dos: el que corresponde al propio Marcelino, que debe rescatar a la plantilla del paréntesis de Getafe, metabolizar la derrota sin ampararse en excusas peregrinas y mejorar lo aspectos que haya que mejorar para no incurrir en los mismos errores sin pensar en la Copa y sí pensando en diciembre. Y... en segundo lugar , el que corresponde al puente de mando del club y que tiene que ver con realizar el esfuerzo para que el equipo afronte un apretado mes de enero plantando cara a Copa y Liga sin desfondarse. Para mantenerse en la cumbre se pueden cometer pocos errores y la prueba la tenemos con esta última jornada en la que hemos pasado de emocionarnos con la posibilidad de disputarle la Liga al Barcelona a preocuparnos porque el Atlético ya nos lee de cerca la matrícula. Y todo esto pasa, sí o sí, por perseverar en el buen trabajo del cuerpo técnico y la actual plantilla , que entiendo no debe ponerse entredicho por un mal resultado, pero... también, con un esfuerzo de imaginación y cartera del propio club para que lo antes posible lleguen los refuerzos necesarios.

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