NO TODO ES MIEL

KIKE MATEU

Que pena que incluso en tiempos de bonanza para el Valencia CF no todo pueda ser perfecto. Pero así es la vida. El pasado lunes en el colegio de economistas Javier Gómez, director general de la Liga y durante muchísimos años director financiero del club che, ofreció una magnífica conferencia sobre fútbol y economía. Y, como no podía ser de otra manera, con el famoso Fair Play siendo protagonista. No hay nadie mejor que Gómez para hablar del asunto. Conoce el Valencia por dentro como casi nadie y es el inventor del control económico de la Liga. Era muy bueno en el Valencia y por eso Tebas lo rescató para la Liga tras muchos años lidiando en el Valencia con un presupuesto que sólo se podía cuadrar entrando a competir en la Champions y con ventas cada verano. Curioso, estamos hoy en las misma fórmula de sostenibilidad algunos años después cambiando gestores y accionistas de referencia. Entonces había que matar a los que dirigían el club, hoy nos parece todo normal. Sigamos.

En dicha conferencia, salió el recurrente asunto de conjugar la compra de grandes jugadores con el déficit presupuestario que arrastra el Valencia. O sea, Guedes y/o los 45 millones en venta de jugadores antes del 1 de julio. Y no hacía falta tener el Pulitzer para saber la respuesta: fichaje imposible. El Valencia como empresa no puede hacer semejantes desembolsos ante su situación económica y el propietario de la empresa no está por poner más dinero ampliaciones de capital o fórmulas varias. Es lo que hay. Y, quizá, si el propio club desliza con tiempo esa realidad la asumiremos mejor o, al menos, no viviremos en un universo de fichajes rutilantes que no existe. La Champions sólo servirá para paliar la situación y evitar más ventas de las previstas.

El futuro pasa por fichajes estilo Kondogbia, Coquelin, Murillo... o Vietto si hubiera salido bien, jugadores de precios razonables que Marcelino recupera para la élite o que explotan en el Valencia. Pero estrellas tipo Guedes va a ser que no, amigos. No todo iba a ser bonito en esta temporada maravillosa. El futuro sigue siendo nebuloso en la caja, pero halagüeño por las personas que invierten los recursos. Porque mientras Alemany y Marcelino (sumemos a Longoria a la ecuación) sean los que gestionen la caja no parece que haya que preocuparse del asunto deportivo. Ellos lo saben y ya piensan en la próxima temporada con esas restricciones. Lo que debe preocuparnos, en todo caso, es cómo va a solucionar el Sr. Lim la sostenibilidad económica de la sociedad; con unas finanzas cogidas con las pinzas de vender futbolistas y jugar Champions, un estadio sin terminar y un préstamo con Bankia que empezar a pagar.

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