Manifestaciones con dinero público

PEDRO ORTIZ

Si desde estas líneas siempre se ha denunciado la infrafinanciación que sufre la Comunidad Valenciana, cómo no se va a apoyar la manifestación del día 18. Pero, aplaudiendo a los sindicatos convocantes, no puedo dejar de criticar la iniciativa de ayuntamientos y Consell de unirse, con dinero público, a la protesta. Aunque sea la costumbre.

Todo empezó con aquellos mítines excesivos en las que el éxito de una campaña electoral se medía por la afluencia a la plaza de toros y los partidos no dudaban en poner autobuses, bocadillos y algún bolo hortera a disposición de los asistentes: Zaplana le llenó Mestalla a Aznar. Los mítines son sustituidos ahora por las manifas. Menos mítines y más manis. Quien más gente reúne en la protesta gana la batalla de la opinión pública y hasta la policía cuenta el número de asistentes con la regla que satisface a su alcalde.

No es necesario decir que a un Gobierno, por magro que ande, le sobra dinero y recursos para montar manifestaciones gigantescas. O para que se la monten asociaciones bien engrasadas. Aquel «agua para todos» que se fabricó en Valencia estaba apoyado por el Consell, pero es Cataluña el principal escenario de protesta organizada. Todos con su bandera y su cartelería cortadas por el mismo patrón, con su velita o su móvil encendidos a la voz de uno, dos y tres. A los manifestantes solo les falta llevar uniforme, si no valen como tal las banderas a modo de capa. De espontaneidad, nada, que aquí todo se teledirige por Gobierno y ayuntamientos o por asociaciones subvencionadas (las no subvencionadas que viven de las cuotas de socios se podrían contar con los dedos de una oreja).

Por eso digo que, aun estando en contra de la infrafinanciación valenciana y a favor de la manifestación, no deja de molestarme que detrás de esta pululen no solo las organizaciones habituales, como los sindicatos (excluyamos otros sindicatos inventados como el que convocó la última huelga en Barcelona) o los empresarios, que tienen todo su perfecto derecho, sino también el Gobierno valenciano y algunos ayuntamientos con el dinero público. O las asociaciones no gubernamentales valencianas, muchas de las cuales son todos menos no gubernamentales, porque viven de la subvención, y algunas, ni siquiera valencianas. Mejor sería ver en la calle a los valencianos de a pie que quieren que mejore la financiación.

Hasta los partidos políticos sobran y especialmente los partidos que gobiernan, excepto que en su programa hubieran prometido que si vencían subvencionarían manifestaciones. Manifestaciones contra otros que también son Gobierno y que también pueden organizar con dinero público otra manifa de signo contrario. Vaya bucle, vaya pan para vaya tortas. No, los Gobiernos están para resolver problemas desde los despachos y no para arrastrar pancartas.

Fotos

Vídeos