LUCIMIENTO EN DIGITAL

MIKEL PAGOLA ERVITI

Miguel Ángel Tomás Ortí es uno de los mis más queridos y admirados profesionales del sector. Dispara el 11 de marzo como mínimo desde 1996 (salvo en 2001, 2004 y 2007). Ayer este día tocó en domingo. Consciente de lo que supone actuar el fin de semana previo a Fallas, cargó su mascletà de digital hasta los topes para lucirse. Empezó con traca valenciana con tres golpeadores, dejándola lucir entera. Luego hizo un primer digital perimetral con truenos en el suelo que generaron bolas de humo rojas y amarillas, alternadamente, y una segunda rodada con todas ya en azul. Esta Senyera terrestre precedió a una pantalla de humos de colores. Tras ellos, vino lo mejor: el bloque digital puro. El de Benicarló hizo unos juegos rítmicos súper interesantes con barridos de efectos por toda la plaza, a base de volcanes y truenos. La serie más chula fue en la que lanzaba crosetes o mosaicos rojos (color que se abre en cuatro trozos en el aire), de forma progresiva por la valla, produciendo un sonido leve y rítmico y, abajo, acto seguido, lo repicaba con dos potentes latigazos seguidos. Esa alternancia de una levedad aérea y dos contundencias terrestres, repitiéndola para hacerla entender y disfrutar, fue bellísima. Los demás retruécanos y malabares digitalizados, incluso con cracker -más difícil para jugar-, fueron igual de claros y limpios (los que más de lo que llevamos de Fallas), haciendo engancharse, así, a sus maniobras estéticas de fuego. Pirotecnia moderna en estado puro. Un marcaje desde las cuatro esquinas del recinto con sendos golpes aéreos cerró esa parte y sirvió de dibujado enlace para bajar a tierra. Ahí entró ya con golpes del número seis, el más potente admitido en la Catedral del fuego diurno y, en el aire, con acompañamiento tasado. El fuego inferior se coloreó con espoletas rojas, verdes y moradas. El terremoto fue natural y mecanizado (lo tuvo todo), aunque quizá se esperó para entrar. Estuvo adornado con color en el aire, que fue un acierto. Bombardeó y apantalló toda la plaza profusamente si bien el inicio del bis que supuso la segunda rúbrica, con trabajadas rodadas aéreo terrestres, desaceleró algo pero volvió a levantarlo todo muy bien cerrando en tierra y aire hermético.

Fotos

Vídeos