Llueve. Y es noticia

MIKEL LABASTIDA

Hubo un tiempo en que la lluvia no era noticia. Eran tiempos, eso sí, en que llovía mucho más. Era una acción bastante frecuente. Y eran tiempos también en que no existían las redes sociales. Ahora cae la primera gota y se desata una pelea en las cuentas de twitter o de instagram para dejar testimonio de que llueve. Por si alguien no se ha enterado. Por si alguien no se ha mojado. Por si alguien no lo ve. Qué se yo por qué. Llueve y es noticia. Porque cada vez ocurre menos a menudo, eso ya lo saben. El descenso de las precipitaciones es preocupante. Eso lo saben también. Y las consecuencias son alarmantes: los pantanos están casi vacíos, las restricciones de agua ya se contemplan en algunas localidades, la siembra de ciertos productos peligra, la factura de la luz sube... Esos titulares, ya los conocen. Los han leído y oído en mil ocasiones. Se repiten sin parar como una especie de advertencia. Yo quiero proponerles hoy otros titulares. Ahí van.

Si no llueve más Gene Kelly no podrá volver a chapotear sobre los charcos en 'Cantando bajo la lluvia'. Nadie desde 1952 lo ha hecho como él. Que llueva, que llueva, porque si no no aparecerá la Virgen de la Cueva, ni cantarán los pajaritos ni la luna se levantará. Y amenazará Juan Luis Guerra con que llueva café en el campo, caiga un aguacero de yuca y té y del cielo una jarita de queso blanco. Y no es plan.

Que llueva más para que Audrey Hepburn salga de nuevo a rescatar a su gato perdido en un callejón y que se encuentre así con George Peppard, y se besen apasionadamente, que es como hay que besarse llueva o no. Y si se hace bien seguro que se escuchará el 'Moonriver' de Mancini. Para que esto pase, si es necesario que alguien llame a un hombrecito ligero, ligero, que vive en las nubes y que, como contaba Gianni Rodari, va de allá para acá cerrando y abriendo grifos. Y si es por besos no olvidemos tampoco el que se dan, mojados, Mauren O'Hara y John Wayne en un cementerio en 'El hombre tranquilo'.

Que llueva. Y bajo la lluvia encontraremos al Clint Eastwwod de 'Los puentes de Madison' aguardando una oportunidad, una última que le ofrece la vida. Y al personaje de Meryl Streep, cobarde, observándolo desde el coche de su marido. Que llueva y cambie de opinión, y se deje llevar, y haga caso a su corazón. Que cante Prince y les envíe lluvia de color púrpura. Que cante Madonna, para que la sientan en la punta de sus dedos y la escuchen en el marco de su ventana.

Que llueva, para ver gente correr, aunque no estés tú. Si la lluvia viene habrá que avisar a los Beatles, aunque todo sea lo mismo. Da igual, no importa. Saquen sus paraguas, vivan sus historias, no se amilanen por la climatología. Disfruten de ella. Porque todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia...

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