Lecciones de los presupuestos alternativos

ANTONIO PAPELL

Unidos Podemos cuenta ya relativamente poco en los equilibrios políticos futuros, que dependen sobre todo de la correlación PP-Ciudadanos y de la capacidad del PSOE para abarcar todo su hemisferio y ser hegemónico en el centro político. Los errores acumulados -pérdida de la transversalidad y pacto con IU, negativa a respaldar la coalición PSOE-Ciudadanos que facilitó la continuidad de Rajoy, ambigüedad en Cataluña- han marginalizado el experimento populista. Sin embargo, el área económica está en manos de un inteligente doctor en Economía y profesor de Estructura Económica en la Autónoma, Nacho Álvarez, que profesa unas ideas socialdemócratas moderadas que suelen estar cargadas de buen sentido.

Los presupuestos «alternativos» que la organización trata de contraponer a los actuales recogen quince medidas que elevarían el gasto en 24.555 millones de euros (hasta el 42,3% del PIB), y que proponen una subida de ingresos de 14.801 millones de euros (hasta el 39,3% del PIB), lo que llevaría el déficit hasta el límite de lo permitido por Bruselas (3%). El incremento de ingresos se lograría mediante una reforma fiscal que gravaría las rentas más altas (11.500 millones), y los otros 3.300 millones vendrían del «efecto expansivo derivado del aumento del gasto público».

Lo interesante de esta propuesta es la lista de las quince medidas en que se piensa invertir este dinero adicional. La primera de ellas sería un plan de renta mínima garantizada, del cual se beneficiarían aquellas personas que se encuentren en un nivel de renta inferior al umbral de la pobreza, que tendría un coste de 3.100 millones. Otras de las iniciativas son la gratuidad de las escuelas infantiles de 0 a 3 años (guarderías) (3.000 millones), la financiación de la ley de dependencia (2.500 millones de euros); la revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC (2.200 millones); un plan de empleo para la juventud (1.100 millones); un plan de rescate de la ciencia y de la I+D+i (1.100 millones); un plan de educación frente a la violencia machista (1.050 millones); la gratuidad del material escolar (950 millones); un plan de choque para acabar con el empleo precario en las Administraciones Públicas, y una oferta de empleo público extraordinaria con 20.000 nuevas plazas (800 millones).

Es muy difícil descalificar la mayor parte de las medidas enunciadas, que son pertinentes y, muchas de ellas, verdaderamente urgentes. Es indigno de un país desarrollado como el nuestro y con una de las presiones fiscales más bajas de la Unión Europea que no se puedan prestar las ayudas ya legisladas por la ley de Dependencia por falta de recursos; o que la natalidad se retraiga, entre otras razones, porque muchas parejas jóvenes han de hacer equilibrios para poder pagar la guardería. Critiquen unos y otros a Podemos pero resuelvan como sea las deficiencias.

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