LA INCÓGNITA EDUCATIVA DE CIUDADANOS

Parece que la política se queda sin leyes educativas para grandes debates, con un pacto que languidece lo que deja al Gobierno del PP con su Lomce paralizada -o a medio gas- y sin alternativa que justifique su frenazo. Tiene el Gobierno central su prioridad en los presupuestos y ahí comienza a abrir las cajas de los fondos públicos con un acuerdo con las organizaciones sindicales para cierta recuperación salarial de los empleados públicos y, en consecuencia, para los docentes. Sin embargo, se mantiene timorato en inyectar euros a raudales en la Educación y en las autonomías -no olvidemos esto- que desgraciadamente siempre es la única ventana de oportunidad que se le abre a cualquier pacto de Estado.

En casa, languidece todavía más la Ley Integral Valenciana de Educación, que en alarde comunicativo la denominó LIVE el Consell. Hay que recordar que según el calendario inicial presentado, a estas alturas su texto no sólo tendría que haberse dado a conocer, sino también explicado en un 'tour' por las "comarcas del territorio", en la nueva nomenclatura provincial. La diferencia estriba en que la LIVE es innecesaria y más mientras la reforma estatal no sea definitiva.

También hay una diferencia política. PSOE y Compromís no requieren de esa ley para desarrollar su política educativa. En cambio, el Gobierno central del PP es rehén de su compromiso con la opción del pacto lo que le frena para desarrollar, modificar o superar la LOMCE.

No anda pues la actualidad preocupada por la Educación, ciertamente, por lo que puede ser oportuno preocupar a la Educación por la actualidad. Sobre todo, leyendo las encuestas que dan a Ciudadanos un papel relevante, en algunas principal, en futuros procesos electorales. Aunque en la nueva política la Educación no ha sido uno de sus grandes ejes, ante las posibilidades de gobierno es bueno saber qué intereses presenta el aspirante. De los cuatro grandes partidos nacionales (añadiendo a Compromís en nuestra particularidad valenciana), Ciudadanos, que ahora, dicen, lidera esas encuestas, es la mayor incógnita educativa.

Las banderas de la libertad y la excelencia que esgrime el PP, el de la equidad y la comprensividad del PSOE y la escuela nacional y transformadora de Compromís son reconocibles. Muchos lectores adosarían otros valores a estos partidos, según sus filias y fobias, pero no es dónde pretendo detenerme. Sus discursos educativos son conocidos y en sus distintas responsabilidades de gobierno, aun en ocasiones con incoherencias entre dichos y hechos, los electores reconocen su mano.

En el caso de la nueva política, es más difícil desbrozar sus palabras de sus actos, por la ternura de estos últimos. En el caso de Podemos, su discurso a favor de la escuela pública y su enfoque 'de clase' reduce la Educación a una cuestión de destinar recursos económicos, de más becas y subvenciones. En Ciudadanos convergen dos líneas político-educativas que nacieron en contextos diferentes, una más evidente que otra. La primera, surgida como el partido mismo, como reacción ante los desmanes lingüísticos e identitarios en Cataluña. Así, una de las líneas fuerzas no es tanto la libertad de elección sino el reconocimiento educativo -y su presencia real- del castellano junto con la lengua autonómica pertinente. Es el discurso educativo más reconocible de Ciudadanos: la defensa del castellano en la escuela y del modelo trilingüe. Es también el más evidente en la Comunitat en buena lógica ya que el plurilingüismo ha sido el tema estrella de la política y actualidad educativas. En la cuestión es importante matizar que no es lo mismo la defensa de la libertad de elección que la defensa del reconocimiento del castellano en la Educación.

Más difícil de mesurar es si existe en Ciudadanos un poso del discurso educativo de UPyD, aquella visión reformista del sistema educativo que bullía en muchas salas de profesores de institutos públicos en autonomías sin lengua cooficial. Es en el debate educativo no lingüístico donde Ciudadanos no entra, no concreta y donde necesita construir un discurso para la Educación. Decidir si hilvana un discurso liberal, ignoto en nuestro sistema educativo, o se acomoda al alma socialdemócrata común.

Es difícil evitar el mal de altura de las encuestas electorales y subido en la ola comenzar a definirse en ámbitos sectoriales. Pero por muy difícil que sea, es responsable hacerlo. Gobernar es eso.

Fotos

Vídeos