Incendio incontrolado

Todo eso requiere una firmeza por parte del Gobierno que no sabemos si va a desplegar

CURRI VALENZUELA

El Gobierno ha demostrado que el referéndum era ilegal, y los independentistas que a millones de catalanes les da lo mismo. Un cero a cero que deja al Estado sumido en su mayor crisis desde la Transición que exige valentía, altura de miras y olvido del partidismo, ingredientes muy escasos en los dirigentes políticos actuales.

Todo indica que lo vivido el domingo fue solo el comienzo de una confrontación que se presenta durísima. Los secesionistas quieren declarar la independencia de Cataluña y al Estado no le queda otra que aplicar el articulo 155 de la Constitución. Los promotores del referéndum tendrán que ser, ahora sí, detenidos. Y necesariamente deberemos acostumbrarnos a ver imágenes de policías nacionales repeliendo agresiones de ciudadanos violentos -que es lo que vimos el domingo-.

Todo eso requiere una firmeza por parte del Gobierno que no sabemos si va a desplegar porque mira que ha tragado carros y carretas mientras los secesionistas anunciaban sin trapujos lo que se proponían hacer con la esperanza de que Puigdemont entrara en razón y el mayor Trapero obedeciera las órdenes de la juez, que es algo que hasta los niños de pecho sabían que no iba a producirse.

También sería necesario que el Ejecutivo aprendiera, aunque sea tarde, lo que significa mantener una política de comunicación que no sea la de esconder la cabeza a esperar que escampe. Hay que ser muy miopes para permitir que las imágenes que se ven por las televisiones son las que graban TV3 y La Sexta de la policía atacando a supuestos pacíficos ciudadanos. Un pequeño lapsus al lado del grave de que el presidente del Gobierno no hablara en público de lo que se avecinaba en la ultima semana antes del 1-0 a excepción de comparecer junto a Trump.

Pero mas importante todavía resulta en estos momentos una unidad de acción de los partidos constitucionalistas. Que se vaya desengañando quien aún mantenga esperanzas de que esto pueda suceder. Otra vez se reunió Rajoy ayer con Pedro Sánchez y Albert Rivera...por separado por imperativo del líder socialista, lo que viene a ser como si Junqueras se negara a salir en las fotos junto a Puigdemont. Los socialistas ya mostraron su distanciamiento la misma noche electoral a cuenta de la acción policial. Como si cuando gobernaban González o Zapatero la policía no hubiera disuelto con porras y balas de goma a los manifestantes que les agredían.

Haber dejado que el referéndum se celebrara, aunque sin garantías, es un error que el Estado tiene que pagar. Pensar que el PSOE va a apoyar a Rajoy es como confiar en que los Mossos iban a requisar las urnas porque Trapero así lo declaró. Permitir que los secesionistas convirtieran el 1-0 en un duelo entre democracia y libertad añade mas leña al fuego. Un incendio que no sabemos ni con que bomberos ni con cuentas medios se va a combatir. Ni cuánto tardará en extinguirse.

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