No hagan corto

NACHO COTINO

Como diría el clásico 'han corrido ríos de tinta' desde que el viernes nos dejase el bueno de Jaume Ortí. Hemos tenido oportunidad de leer, escuchar y ver recuerdos muy emotivos. Toda suerte de parabienes para alguien que se los ganó en vida e incluso sentir la explosión de cariño que le tributó Mestalla el domingo. Pasados estos primeros días de lágrima, recuerdo y duelo, es momento de pensar y tomar decisiones. Es el turno de quienes deben propiciar que esa imagen amable y popular quede, de forma permanente, asociada al Valencia CF. Jaume Ortí es la mejor operación de marketing que podría emprender el club porque asociar la imagen del Valencia a la figura de Ortí supondría contar con la mejor tarjeta de visita posible. El sentir del aficionado valencianista constatado estos días y, por ejemplo, el de aficiones como la del Levante UD y Villarreal CF, no son sino una pequeña muestra de ello. Jaume, que ejerció de embajador en vida, puede y debe seguir haciéndolo tras su triste marcha.

Tan numerosas han sido las muestras de cariño como las propuestas vertidas en todo tipo de foros para eternizar esa sociedad indisoluble entre Valencia CF y Ortí. En ese sentido... nada de lo que decida la entidad parecerá excesivo: nombrarlo Presidente Honorífico, poner su nombre a la Ciudad Deportiva, una lona gigante en el viejo Mestalla, bautizar una grada del nuevo estadio si es que llega a ser algún día algo más que un dibujo, lo que haga falta... ¡no hagan corto! porque, además de merecerlo, será siempre una operación ventajosa para el club. ¿Acaso alguien podría haber imaginado que un elemento tan insignificante como una peluca 'afro' anaranjada llegaría a convertirse en un icono indisociable del relato contemporáneo de Valencia? Ortí lo consiguió sin proponérselo y Rodrigo Moreno lo refrendó el domingo al marcar un gol histórico e inmortalizar una imagen viral, simpática y cargada de pasión que viene a reforzar el sentimiento de pertenencia del valencianista que fue feliz con el Ortí presidente y de los nuevos seguidores encantados de heredar tan singular icono. Son herencias de este tipo las que escriben la historia de las instituciones y sería más que conveniente que el niño que nazca mañana en un hogar valencianista sepa, cuando vea aparecer una peluca naranja -que no va a desaparecer-, quién fue Jaume Ortí, igual que debe saber quién fue Mario Alberto Kempes o Fernando Gómez. El custodio de la construcción decente y justa del relato histórico es el propio Valencia CF y no debe dejar pasar la oportunidad de poner en valor la figura del 'Presidente del Pueblo'. Sería imperdonable que un 'ataquito de celos' o la ausencia de sensibilidad privase al aficionado futuro de una memoria digna. Sinceramente albergo pocas esperanzas en ello porque me cuesta entender que el máximo accionista del Valencia CF SAD no estuviese presente en el funeral de Ortí, pero nada me gustaría más que equivocarme y que más pronto que tarde veamos el nombre de Jaume brillar como tiene que brillar y donde tiene que brillar.

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