Hacienda, a por el comercio en Internet

Hacienda, a por el comercio en Internet
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El pasado 8 de enero, la Agencia Tributaria hizo públicas las directrices generales de su Plan de Control Tributario y Aduanero para 2018, cuyo contenido se puede resumir en una palabra: control.

Hasta en 118 ocasiones se repite esta palabra en la descripción de las directrices y objetivos para el año. Control de los contribuyentes, de los movimientos y transacciones que llevan a cabo y de sus relaciones con la propia Administración y con el resto de contribuyentes.

De los tres colectivos en los que va a centrar su atención: los grandes patrimonios, las compañías multinacionales y las empresas que prestan sus servicios a través de internet.

Este último es una de los que principalmente está en su punto de mira.

Hacienda ya ha anunciado que va a intensificar en 2018 las medidas para controlar el fraude fiscal en este sector, principalmente mediante la aprobación de nuevos modelos de declaración cuyo funcionamiento comenzará en el presente año. Con esto se pretende echar el lazo a uno de los sectores que mueven más facturación en la actualidad, y que sin embargo escapa más al control de la Hacienda Pública: el comercio electrónico.

Las directrices anunciadas recientemente por la Agencia Tributaria y publicadas en el Boletín Oficial del Estado no difieren mucho de las fijadas en los últimos años, excepto en una cuestión: las herramientas de las que se ha dotado para controlar y prevenir el fraude fiscal y desarrollar las actuaciones de inspección y recaudación.

Estas fuentes de información van a permitir la comprobación de las actividades desempeñadas por esas empresas, así como un mayor control de la recaudación y una adecuada prevención del fraude fiscal.

Ya el año pasado Hacienda tenía entre otras medidas de su Plan de Control Tributario la prevención del fraude fiscal en el comercio electrónico, sin embargo, lo que el año pasado era más bien una declaración de intenciones, este año se ha concretado en un paquete de medidas mucho más contundente.

Entre ellas y como más destacable la futura aprobación del nuevo modelo 179, de declaración informativa anual de cesión de viviendas con fines turísticos, que está prevista para el próximo mes de julio de 2018. Con este modelo, que tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2018, se pretende controlar el pujante mercado de alquiler de viviendas turísticas cuyos importes rara vez son declarados por los propietarios de las viviendas.

No obstante, los obligados a recopilar y declarar la información respecto del propietario y el inquilino, serán las empresas intermediarias que, a través de internet, los ponga en contacto, es decir, empresas como las archiconocidas Airbnb o Booking.

Con este tipo de medidas, Hacienda pretende requerir y hacer tributar a todos aquellos contribuyentes que no los incluyan voluntariamente en su declaración de la renta, ingresos que, de otro modo serían muy difíciles de conocer.

Por otra parte y respecto a los grandes patrimonios, va a ser determinante la información recibida gracias al proyecto CRS («Common Reporting Standard»), que supone la recepción de información de cuentas financieras en el extranjero de la que son titulares los residentes en España, y los acuerdos de suministro de información suscritos con otros países, así como las declaraciones de bienes y derechos radicados en el extranjero (modelo 720), mediante los cuales es cada vez más difícil escapar a la tributación de todos estos bienes en España.

Para el caso del último de estos tres colectivos, las grandes multinacionales, es vital la información que recibe ahora casi en tiempo real la Administración Tributaria con la implantación del nuevo Suministro Inmediato de Información (SII) de IVA, y que va a ser utilizada, más allá del ámbito del propio IVA, para el control de las 3 áreas en que se centrará la atención: las operaciones entre empresas vinculadas, las operaciones de planificación fiscal agresiva y los posibles establecimientos permanentes de empresas extranjeras en España.

Otro aspecto a destacar, haciendo balance del ya pasado 2017, es que la información recibida por la Agencia Tributaria se ha incrementado exponencialmente desde el segundo semestre de 2017, gracias a la puesta en marcha de las dos grandes nuevas herramientas de que hablamos: el sistema SII de IVA, y el proyecto CRS.

Mediante estas dos nuevas herramientas, Hacienda va estrechando el círculo para detectar el fraude fiscal y la ocultación de bienes y rentas en jurisdicciones más opacas que la española.

En definitiva, habrá que ser más cauteloso que nunca en lo que a nuestras obligaciones tributarias se refiere, no sólo porque vamos viendo como se incrementan año tras año, las obligaciones de contribuir, y muy especialmente las obligaciones de informar sobre nuestros movimientos y transacciones, sino porque también incrementa la complejidad de las mismas.

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