GREZZI SE LA JUEGA

Cap i casal

Programar cinco días de cortes en el centro son ganas de vivir junto al abismo pese a estar ungido por Ribó

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Muy fino tiene que ir el dispositivo de tráfico este mes para que no se monte la marimorena en el centro de Valencia. Cinco días cerrada la plaza del Ayuntamiento y alrededores parece demasiado incluso para un gobierno municipal que ha hecho de este tema su emblema, a falta de lograr una gestión efectiva y real de las inversiones, atascadas desde prácticamente el principio de este año.

Es cierto que el plan del concejal Grezzi para la Semana de la Movilidad incluye un pasillo hacia el Mercado Central y que seguramente habrá algún ajuste más en favor de los comercios, pero con la calle San Vicente Mártir cortada por obras, Barón de Cárcer en doble sentido y las retenciones habituales en Colón pese a la pérdida de intensidad (hay un carril menos y se nota), es jugársela demasiado y con muchas posibilidades de que todo el centro se convierta en un puro atasco.

Los comerciantes del centro ya han avisado en redes sociales. Se puede rectificar y mejorar lo anunciado para los días 16, 17, 22 y 23 con el añadido del 24 al ser último domingo de mes, pero al concejal de Movilidad empiezan a conocerlo en el Ayuntamiento como 'el ungido' por aquello de que todo lo que hace es una extensión de la estrategia del alcalde Joan Ribó. Sí, el que dijo hace poco que aparcar en la calle no es un derecho de los vecinos, plantea objeciones a la ampliación de la V-30 y pertenece a un partido que rechaza un carril más en la V-21 entre Port Saplaya y Valencia. Todo lo que huela a favorecer al tráfico privado se incluye en el listado de las obras satánicas y acaba guardado en algún cajón de la alcaldía. Hay que cambiar el paradigma.

Y para calentar un poco más al personal, paros en el metro para alegrar hoy el primer día de colegios y universidades, con dos jornadas más hasta llegar al día 22 con huelga convocada. Menos mal que ese día la EMT es gratuita para seguir la costumbre de la jornada europea, aunque auguro problemas en las frecuencias de paso por los atascos. En fin, que la vuelta al cole estará este año un poco más entretenida para los conductores.

Será el preludio del debate sobre el estado de la ciudad que se celebrará el próximo día 20, donde casi que se podría escribir ya la crónica. Ribó, Fuset y Gómez pondrán el acento en los casos de corrupción que no cesan en el PP, mientras queda la incógnita de si María Oliver irá por el mismo camino o elegirá un discurso positivo como hizo el año pasado su antecesor en el cargo, Jordi Peris.

Hasta que no acabe el proceso judicial abierto por el llamado pitufeo de los populares, ese será el mantra del tripartito y dará igual que Eusebio Monzó diga que sólo se han gastado el 23% del presupuesto de inversiones, que ya es decir, o que los socialistas han descubierto que es bueno dedicar más recursos a la Policía Local. O que el Cabanyal sigue siendo un agujero negro donde la renovación de las calles adquiere cada día más la tristeza de un decorado que esconde un barrio degradado.

De poco sirven detalles de calidad y gusto por la historia como dejar a la vista un tramo de los raíles del antiguo tranvía en la calle de la Reina. A pocos metros sigue un problema indisoluble con viviendas ocupadas ilegalmente, montones de basura en las aceras y vecinos que deben soportar las palmas y las rumbas de madrugada pese a que al día siguiente deben trabajar para pagar más impuestos.

Esta semana pasada fue noticia el intento de ocupación de una finca sin terminar en las Moreras, una propiedad del Ayuntamiento. Familias en la calle, niños incluidos, a la espera de que se fuera la Policía Local y los vigilantes contratados para pegar patada en la puerta y todos adentro. Ese es el paradigma que debe cambiarse, es decir, que se deje de considerar que todo lo público es gratis y no es de nadie. Pues sí, es de todos y la misma regla debe aplicarse en el Cabanyal y el Canyamelar, donde hay 76 casas ocupadas ilegalmente y subiendo.

Problemas viejos que se solapan con los nuevos. El próximo 9 d'Octubre estará sin duda condicionado por la prevención de atentados yihadistas y es previsible un aumento de la seguridad en todo el recorrido. Antes, este viernes, se acabará el refuerzo en las playas por la temporada de verano. La petición de los hosteleros de que se mantengan dotaciones repartidas en el paseo marítimo, al menos los fines de semana y festivos, no ha encontrado respuesta. De momento ya tienen más que suficiente para encontrar agentes disponibles que trabajen este mes los cinco días de cortes de tráfico en el centro.

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