Gracias Puigdemont

J. SÁNCHEZ HERRADOR
Viernes, 6 octubre 2017, 11:43

Cuando se acabe el Golpe de Estado y se restaure la legalidad tendremos que agradecer a Puigdemont y sus secuaces haber sido el mejor estímulo para que de una vez se consolide en España un sentimiento patriótico, constitucional, democrático y sin complejos. Las fábricas de banderas españolas están de enhorabuena, pues en su vida habían vendido tantas enseñas nacionales. Saldremos de esta y Puigdemont será nuestra vacuna democrática.

Antes habrá que acabar con el Golpe, si hace falta inhabilitar o detener a los culpables, restablecer el imperio de la ley y convocar después nuevas elecciones. Como se dejó pudrir el problema ahora se tendrán que tomar medidas mucho más graves. El Golpe separatista se produjo el 7 de septiembre y se respondió con querellas como si eso fuera suficiente para detener un movimiento insurreccional perfectamente organizado. Habría que haber actuado antes para no tener que intervenir de forma más potente cuando la situación ya se ha desbordado. En todo Golpe se descabeza a los jefes de la rebelión de una forma fulminante, pero el Gobierno estaba empeñado en la proporcionalidad, que solamente era duda y pánico a la equivocación. En vez de eso, quien diseñó la estrategia del 1 de octubre confió en los Mossos, una gran ingenuidad después del asedio a la Consejería de Economía, y luego se decidió intervenir sin plan B y a la desesperada tras la traición de Trapero. Ni se impidió la consulta ni se pudieron evitar las fotos del desalojo convenientemente manipuladas por los independentistas. Después huelga revolucionaria y escalada de tensión para culminar en la independencia. El fin político de Puigdemont se acerca. O se actúa inmediatamente o perderemos España, la Constitución y la Democracia.

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