Gástate los duros

JOSÉ MARTÍ

Las dos primeras jornadas ligueras de agosto jugadas en apenas seis días han servido para concluir en el entorno granota que: el Levante campeón de Segunda estaba, efectivamente, capacitado para hacer un buen papel en Primera; el equipo es una máquina que juega de memoria y lleva notable ventaja sobre otros rivales con inicios titubeantes todavía en fase de construcción; hay que seguir aprovechando en las próximos encuentros el factor sorpresa de un conjunto recién ascendido; los nuevos fichajes -en general- han mejorado el nivel competitivo de la segunda unidad y algunos serán titulares una vez se integren en un grupo muy rodado; y -la quinta conclusión y más evidente- falta un nueve 'ratonero', al estilo Roger, que sepa aprovechar todas las ocasiones creadas en el área. La grada se pregunta, pese al buen trabajo de desgaste de Álex Alegría, si con el de Torrent en el campo hubiera habido goleada a Villarreal y Dépor. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que quedan tres días (hasta el viernes) para echar el resto y conseguir convencer del proyecto granota a un delantero goleador desequilibrante. Está en juego que la balanza de la temporada se incline hacia la parte baja de la tabla o, por el contrario, bascule con holgura y tranquilidad hacia la zona alta. Muñiz ha logrado intensidad, toque y estrategia, pero falta un hombre gol. Las cifras lo demuestran. En dos partidos, más de treinta ocasiones creadas pero ningún tanto de jugada. Los tres a balón parado.

En la actual situación de equilibrio financiero y estabilidad económica del club, con nuevos ingresos por parte de la Liga y las ventas millonarias de Camarasa y Deyverson, ha llegado el momento de invertir en un jugador de referencia, de gastarse el dinero. Como aquél mítico «Arturo gástate los duros» que utilizó en los noventa Paco Roig contra Tuzón en el hoy eufórico equipo de la acera de enfrente, en el bando granota clamamos a Catalán por un esfuerzo adicional para fichar un referente de garantías. Traerle a Muñiz lo que le falta a este equipo para dar un salto cualitativo: un delantero consagrado, no un desconocido con buenos números en la liga portuguesa cuyo rendimiento es una incógnita. De acertar con el goleador que culmine las muchas ocasiones creadas depende el inmediato futuro. Como dijo Upton Sinclair, «con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico: cuando se necesita, se necesita urgentemente». Podríamos también citar, moviéndonos en el mismo plano escatológico, el proverbio inglés aquél de «el dinero es igual que el estiércol, sólo sirve si es esparcido». Cualquier frase para convencernos de la urgencia del gasto en un goleador. «Quico, gástate el dinerico», gritamos. ¿También en la portería? Es posible, pero ese es otro debate menos urgente.

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