Frankenstein

CARMEN VELASCO

La portada del último número de la revista 'The New Yorker' es un payaso con un rostro similar al de Donald Trump. Con presidentes como el de EE UU y otros mandamases de su calaña nadie puede temer a la noche del 31 de octubre. ¿Truco o trato? Quien tiene magia no necesita lo primero y quien apuesta por el diálogo opta por lo segundo. Los monstruos de Halloween resultan más inofensivos que los abusadores de poder, los salvapatrias, los soberbios, los incompetentes y los mediocres porque estos últimos no sólo existen sino que adoptan decisiones vitales para el resto de mortales. Como escribió Octavio Paz, el horror es un imán. Los engendros de la ficción se antojan menos dañinos que los de carne y hueso. La lista de criaturas adorables tiende a infinta: ET, Eduardo Manostijeras, Totoro, Ludo, Frankenstein... No es difícil empatizar con los seres extraños de la cultura popular si, como Hellboy, anteponen una cerveza a la destrucción del mundo.

Fotos

Vídeos