La fosa de Cortes de Pallás

MIGUEL APARICI NAVARRO CRONISTA DE CORTES

Ya está casi a punto. La Ley de Memoria Democrática y para la Convivencia, digo. Sobre nuestras fosas comunes de la Guerra Civil y la postguerra. Observo el mapa de su anexo, con todas las fosas comunes conocidas de la Comunidad Valenciana. Dicen que son 299, desplegadas en 113 municipios; pendientes, todavía, de lo que se esté por descubrir.

Mi curiosidad me lleva a la zona geográfica de mi interés: el valle de Ayora y el cañón del Júcar. Y en él veo, marcados, los municipios de Cofrentes, Cortes y Dos Aguas.

Me quedo mirando el dibujo del término de Cortes de Pallás, ya que me ocupa y preocupa su crónica histórica, y contemplo que allí está 'marcado' el pueblo; en sus más de doscientos kilómetros cuadrados de territorio adscrito. Un vasto término en el que se mantuvieron los guerrilleros activos, en torno al caserío montaraz de El Oroque, y donde fue cogido por la Guardia Civil el maqui Basiliso Serrano o 'Manco de la Pesquera'; tenido tradicionalmente, en la 'vox populi' de Cortes, más por un bandido que por un heroico luchador.

Pero, levantando los ojos y mirando a través del cristal de la ventana el azul del cielo, me viene a la cabeza que aquí las tumbas guerracivilistas ya están bastante claras. Pues a excepción del cura Vicente Llorens Montesinos, que 'sacaron' del casco urbano (camino de San Miguel de los Reyes) y que recibiría sepultura en Valencia, hace muchos años que el vecindario está acostumbrado a pasar por delante de dos túmulos de otro antiguo joven sacerdote y ver, claramente, el nombre personal del 'ocupante' escrito al pie: Manuel Pastor Lozano.

El más alejado de los memoriales, 'descansa' bajo una -aún enhiesta- cruz monumental de piedra en el camino particular que Hidroeléctrica Española había abierto en el profundo cauce del río Júcar en los años 20; para comunicar los saltos de Rambla Seca y Millares. Porque desde este último hasta casi el primero fue arrastrada su persona, tirado de una camioneta (tras ser torturado); hasta que se decidió 'rematarle con arma' y que, gente pasante, avisara a su hermana para que se hiciera cargo del cadáver.

El otro, más a mano, tiene nicho, lápida e historiada inscripción y se conserva, testimonial, en el propio cementerio ampliado de la villa de Cortes.

Más 'fosas'... no se conocen de momento, porque luego (cuando llegaron los vencederos del conflicto armado hasta la zona) no se pretendió crear 'mártires' montaraces.

Como todos los santos y altares habían ardido en una pira ígnea en la plaza (auténticas obras de arte) y el mismo destino habían tenido los ricos archivos históricos eclesial y municipal, amén de la buena suerte que (en un principio) había corrido el cura local que -junto con su ama de llaves- había salido vivo de la quema nocturna con latas de petróleo de la propia casa abadía, un ramillete de vecinos «cuyo único delito fue el haber sido demócratas» se encontraban recaudados en prisiones provinciales; unos en la judicial de Játiva y otros en la propia capital.

Tengo ante mí los documentos escaneados de la llamada 'Causa General', que conserva, para la historia, los nombres de los 'actuantes'. Y que, por mor del espíritu de la Transición, sólo reseñaré con iniciales.

El 23 de julio de 1936. En relación con la muerte del párroco Vicente Llorens Montesinos: P. N. M., P. P. M., A. F. C., F. M. (cárcel de Játiva), V. C. P. (cárcel de Játiva), P. V. P. (cárcel de Játiva) y G. P. R.

Destrucción de la Iglesia parroquial y objetos de culto de este pueblo: V. C. P. (cárcel de Játiva), V. N. P. (cárcel Modelo), J. M. A. (cárcel de Játiva), F. J. F. (cárcel de Játiva), J. V. P. (cárcel de Játiva), J. M. C. (cárcel de Játiva), J. R. G. (su domicilio), G. J. F. (Cortes de Pallás), J. N. P. (Cortes de Pallás), J. A. P. M. (Cortes de Pallás), B. M. L. (Cortes de Pallás), J. N. P. (cárcel de Játiva) y L. M. L. (cárcel de Játiva).

Destrucción de las ermitas de varias de las aldeas del término y sus objetos de culto: J. J. L. (cárcel de San Miguel de los Reyes), V. V. (cárcel de Játiva) y E. R. I. (su domicilio).

El 6 de octubre de 1936. Saqueos y destrucción de objetos de una casa: J. I. A. (cárcel de Játiva), J. F. G. (huido a Francia).

El 19 de noviembre de1936. Saqueos de muebles y objetos de otra casa: E. P. C. (huido a Francia) y J. N. P. (cárcel de Játiva).

Todos ellos acabaron volviendo a sus casas. Antes o después.

Pero los dos sacerdotes... no.

¡Paz para los muertos!, por favor...

Pero con una Memoria de dos 'hemisferios' cerebrales.

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