FINAL DE TRAYECTO

KIKE MATEU

Se acaba la Liga y llega el mercancías. Ese tren lleno de vagones con material pesado que sabes que, inexorablemente, acabará llegando a la estación. Ya saben aquello de que no se puede parar un tren en marcha. Cada contenedor lleva diferente carga. Uno lleva la multa de Bruselas, otro lleva el déficit presupuestario, otro la venta de futbolistas, después aparece el crédito de Bankia y, finalmente, en el vagón de cola, aparecen los pasajeros; asientos VIP para Marcelino, Alemany, Longoria más aquellos jugadores que conformaran el proyecto Champions 18-19. Pero todos, repito, en el último vagón.

Por riguroso orden de llegada tenemos la multa de Bruselas en el centro de la escena. Ya está aquí. Ayer nuevo revés a la estrategia del Valencia. Otro 'no' a la fecha límite. La vía se acaba el 5 de julio. No hay vuelta atrás por mucho que el club se empeñe en defender el discurso 'no vamos a pagar'. Si el recurso de casación no dice lo contrario 'engordar para morir' se llama eso.

Tras la multa, el déficit presupuestario y la venta de futbolistas. Vagón doble unido en tiempo y forma. En manos de Meriton -y del mérito de Longoria y Alemany- vender lo que quieras y no lo que quieran. Descarrilar o no deportivamente dependerá en gran medida de esto último. Todos sabemos lo fácil que es vender a los jugadores cotizados y lo difícil que es colocar a los que no tienen mercado.

Y, por si la carga financiera no fuera lo suficientemente pesada, asoma por la ventanilla un invitado de lujo. El 'Guest Starring' de la película. El señor Bankia, colocado en tercera clase desde que Lim compró las acciones, pero al que le ha llegado la hora de ocupar su verdadero lugar en el trayecto: con ustedes el revisor reclamando los billetes.

Para cuando el vagón de pasajeros llegue al andén y se puedan bajar entrenador y futbolistas del próximo proyecto, tendrán que haber llegado primero todos los vagones anteriores. Y habrá que vaciar la carga. Porque no se puede desligar en este Valencia las finanzas del césped. Los fichajes de los pagos. Los traspasos de las deudas. De la economía del club dependerá la plantilla entrante.

Marcelino, Alemany y Longoria pueden escapar de la realidad de septiembre a mayo con un excelso trabajo sobre el césped como ya se ha visto en el curso que termina. Pero el tren de los euros va sobre raíles y no se puede detener. Ayer, la CE volvió a recordarle al maquinista que ese tren no va a parar hasta que llegue a su destino. Los bellos paisajes dan paso a la ciudad con sus fincas antiguas y por restaurar. Atrás quedan los prados verdes de la Liga y llega el asfalto de las deudas. El tren de los euros va sobre raíles y empieza a asomar por la estación. Llega puntual. Sin retraso.

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