LO EXIGIBLE ES ESTAR ENTRE LOS CUATRO PRIMEROS

FERNANDO GÓMEZ

El titular que más se va a repetir en las crónicas de este partido, principalmente en las no valencianistas, será el de: «El Deportivo es víctima de sus propios errores». Y no les faltará razón, ni un ápice. Para mí, visto de forma imparcial, e independientemente de la alegría que me proporciona una nueva victoria del Valencia y su marcha en esta liga, el Deportivo, anoche, contra nuestro equipo, no mereció perder. Pero así nos sucede esta temporada, todo lo que el Valencia toca, se convierte en oro. Los resultados siguen acompañando incluso cuando no se hace más que el rival para lograrlos y eso que no me disgustó el equipo valencianista. Sus futbolistas estuvieron algunos correctos y otros bien. No me pareció contemplar ninguna actuación negativa entre los jugadores de nuestro equipo. Eso al menos es positivo, bastante positivo.

No fue un partido sencillo. Muy equilibrado prácticamente en su totalidad. Es cierto que ellos empezaron bien, recuperaban rápido y no dejaban llegar al Valencia al área de Rubén. Esta situación no podía durar demasiado, el esfuerzo físico de los jugadores deportivistas era extremo y debía disminuir paulatinamente. Como así fue pero, mientras tanto, pelota al larguero de Celso Borges y situaciones delicadas mejor o peor resueltas por los nuestros. Finalmente, el Valencia se hizo presente, jugó más en campo contrario, y aparecieron Guedes y Rodrigo para intentar marcar diferencias en los últimos veinticinco metros. Sin acierto. Sensación de peligro, pero sin ocasiones claras de gol. Hasta que llegó el primero de los fatídicos errores de los deportivistas, el de Rubén. A veces, cuando un futbolista golpea el balón muy despacio y el portero contrario lo atrapa sin despeinarse, gastamos la broma de: «Iba a pitar cesión». Pues el tiro de Guedes, que había hecho anteriormente un par de los de verdadero peligro y potencia, se lo comió el guardameta local. Ahí vino la diferencia, la ventaja en el marcador que tanto beneficia al que la consigue, y mucho más si del Valencia se trata. La segunda parte fue igual de equilibrada pero siempre con ventaja de los nuestros. Y llegó el segundo. En este no hubo error, hubo tremenda fortuna por parte visitante. Cuando el partido pareció sentenciado, el Dépor marcó. Quedaba poco tiempo pero cosas más raras hemos visto. Adrián se quedó solo ante Neto, con la pelota botando, y en tiempo de descuento. Marró. Cuando estás tan abajo, esto suele pasar. Y cuando estás tan arriba como el Valencia, también.

Escuché un breve extracto de la rueda de prensa de Marcelino, muy corto, en directo y mientras volvía a casa. No entiendo su oposición total a marcar como objetivo claro la Champions. Recurre a la cantidad de partidos que aún quedan y donde estuvimos en años anteriores. Le diría que los presupuestos marcan los objetivos y su plantilla cuesta muchísimo dinero, entre las cinco más caras de la Liga. Donde estuvimos estos dos últimos años es lo anormal. Lo normal, lo habitual, y lo exigible es estar entre los cuatro primeros.

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