El esperpento se instala en Les Corts

Va de bo!

Qué grandes investigadores se está perdiendo la policía en la Cámara autonómica. Algunos deben de ser tan buenos que salen a mil euros por minuto

María José Grimaldo
MARÍA JOSÉ GRIMALDO

No está siendo noviembre, o sí, depende de cómo se mire, un mes especialmente productivo para Les Corts. Las comisiones de investigación, esas a las que ya se refirió Napoleón cuando dijo que si quieres solucionar un problema, nombra a un responsable y si quieres que el problema perdure eternamente, nombra una comisión, están convirtiendo el Parlamento autonómico en un esperpento digno de análisis, sufragado con el dinero de todos los valencianos.

Lo vimos nada más arrancar el mes. El día 1. Una quincena de diputados llegados de puntos muy diversos de la Comunitat, con kilometrajes importantes a sus espaldas por tanto, se reunían en comisión para constatar lo que ya sabían desde una semana antes: que ninguno de los cuatro convocados, exempleados todos de la empresa pública Ciegsa, comparecería en la sesión porque sencillamente no habían podido ser localizados. Pero se reunieron. Lo hicieron durante tres minutos. Tres. Y generaron un coste de 3.000 euros.

Fue sólo el anticipo de lo que vendría después. El día 9, le tocó el turno a 'El Bigotes', Correa y Pablo Crespo. Estaban citados para explicar en comisión parlamentaria su relación con Feria Valencia. Desde su comparecencia en la cárcel de Valdemoro, donde cumplen condena, relataron a la Cámara autonómica sus rutinas penitenciarias. De las clases de cocina a las que asisten a las horas diarias de deporte que practican para estar tan fuertes.

¿Para qué sirvió?, me pregunto desde entonces. Hubo esperpento, como en tantas otras. Gasto público, como en todas. Pero, además, contribuyó a volver a manchar el nombre de una institución clave para la recuperación económica de la Comunitat, Feria Valencia, cuya investigación judicial archivó la fiscalía al no apreciar indicios de delito.

Pero hay más. Reaparición de Alfonso Rus en la comisión de Ciegsa el pasado lunes para confesar que le gusta la crema catalana, demostrar que ha sido fan de Chiquito y, eso sí, negar que cobrara mordidas. ¡Qué ocasión perdieron los diputados para citar en esa misma sesión a los exempleados que días antes no comparecieron porque nadie los localizó!

Menos mal que la comisión sirvió para que la diputada de Ciudadanos Mercedes Ventura conociera personalmente al expresidente de la Diputación y nos aportara a todos una sorprendente teoría médica tras escucharlo: con ironía no dan infartos.

Imagino lo triste que debe de estar Morera, presidente de una institución cuyas salas se han convertido en un show permanente. Quizá por eso se ha decidido a gastar 4.500 euros en cambiar las luces de su despacho e iluminar mejor su día a día. Y la pena que tendrá la policía al comprobar, comisión tras comisión, los investigadores que se están perdiendo en Les Corts. Algunos deben de ser tan buenos que cobran hasta mil euros por minuto.

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