Espai lliure de masclisme

BORJA RODRÍGUEZ

Como dice Carlos Herrera, «hay más tontos que botellines» y hemos entrado en una espiral que no parece tener fin. Entras al Ayuntamiento de Valencia y no acabo de entender el cartel que indica que estoy en un espacio libre de machismo. Que yo sepa los espacios no generan el machismo, lo hacen las personas pero hay que justificar la existencia y el gasto de un Consell de les Dones (sic). Sumemos a la ecuación a la concejalía de Fiestas y a la concejalía de Igualdad para ver cómo reculan en sus pretensiones cuando se dan cuenta de que la van a liar parda en el colectivo fallero. Es de traca la pretensión de controlar lo que ellos llaman los aspectos machistas de las Fallas en las imágenes, los comportamientos o la música. Y es que no solo se pasan por el forro la Ley de Protección de Datos cuando ponen en marcha una encuesta fallera sobre aspectos políticos y religiosos poniendo en pie de guerra (otra vez) al colectivo fallero, sino que debe haber un iluminado, un torpe que insiste una y otra vez en meterse en charcos totalmente innecesarios. Vuelven a poner en práctica la técnica del ensayo y error. Han visto que iba a ser tan escandaloso que han aplazado para después de Fallas la revisión del machismo. Me avergüenza escribir la frase anterior pues significa que están dando por supuesto que en el amplio colectivo fallero impera, existe, conviven, machistas con lo que ello presupone hoy en día: maltrato y violencia. La cuenta atrás ya ha comenzado y el gobierno municipal parece que se gana a pulso el anti-voto jodiendo a los cientos de miles de conductores en la ciudad de Valencia y a otros tantos miles de posibles votantes que conforman la fiesta fallera. Que no se duerman mucho los socios de gobierno socialistas porque en las locuras compromiseras les va en gran medida el futuro municipal.

Fotos

Vídeos