MISMOS ERRORES DE SIEMPRE

KIKE MATEU

Hoy pretendía solo hablar de fútbol y del enorme duelo de mañana. La gran noche del año. Pero la cosa se ha convertido en la gran empastrada del año con el tema de las entradas. La gran liada ya la hicieron hace semana y media cuando pretendieron reírse del abonado cobrándole como si el Valencia de Lim llevara tres años jugando finales de Champions y no luchando por el descenso. Y como no vendían una entrada, claro, bajaron los precios ante el abucheo general. ¿Qué se esperaban los señores de Meriton? Continúan sin tener ni idea de dónde están y se creen que la gente vive en su planeta de pleitesía. Felicidades a los que compraron antes de la ida. Tienen su mérito y deberían tener algún beneficio.

Pero ante la negativa de muchos a pagar lo que Meriton pedía antes del Camp Nou, y mucho menos después, había dos opciones; mantenerse en el pedestal del dinero o bajar con la plebe y escuchar al pueblo. Y, afortunadamente, Murthy&Koh han optado por llenar Mestalla. Más vale tarde -y obligado- que nunca. Un infierno lleno es el 1-0 para los futbolistas. Victoria de la afición y, de paso, recordatorio de cómo somos los valencianos; gente normal a la que no se la conquista con palabrería todo el año que se convierte en humo a la hora de la verdad. Porque no se puede hacer la pelota a Mestalla cada día como el gran valor de este club, la afición indispensable... y cuando llega el primer gran partido del año te sangro como si no te conociera. A otra casa con ese cuento. Y que ninguno de estos inventores del fútbol empresarial tenga la tentación de pensar -que jamás decir- que el valencianista es un agarrado que no quiere pagar. De hecho, a precio razonable, la mayoría de socios ya compraron la semana pasada. Porque la gente de esta tierra es eso; razonable. Y por eso, entre otras cosas, nadie cuestiona a Marcelino o sus futbolistas por llevar muchas derrotas en el último mes y medio. Porque todo el mundo entiende la acumulación de partidos, el nivel de los últimos rivales o la plaga de lesiones que merman el rendimiento. Gente normal, señores de Meriton. Gente normal. A ver si nos vamos enterando cuatro años después de lo que piensa el valenciano, el valencianista y cómo se debe gestionar este club más allá del primer equipo. Y el caso es que no debería sorprendernos ya. Les recuerdo que seguimos esperando la decisión del club para preservar la memoria de Jaume Ortí o, sin ir más lejos, un simple brazalete negro en el Metropolitano en recuerdo y homenaje del tristemente fallecido Nacho Barberá con solo 15 añitos. Total, a quién se le iba a ocurrir, con más de 24 horas de margen, jugar con brazalete negro siendo el Valencia el club de fútbol más representativo de la Comunitat. Se ve que alguien en el Valencia cerró el cajón de la humanidad cuando llegó y tiró la llave al mar.

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