Entertainment

Nunca hasta la fecha habíamos tenido unos gobiernos tan volcados en el arte de entretener y dar espectáculo

Francisco Pérez Puche
FRANCISCO PÉREZ PUCHE

Cuánta población homosexual crees que habrá en España: ¿un 15, un 20%? Me lo preguntaba seriamente un conocido que al parecer no tiene clara todavía la celebración de fiestas y desfiles homosexuales -mejor dicho, ahora, LGTBI- y la presencia de las primeras autoridades en cabeza. Y es que, quiero creer, las cosas están yendo demasiado deprisa para la capacidad de asimilación de los más mayores, que no se reciclan a la velocidad revolucionaria con que los 'gobiernos del cambio' van imponiendo la transformación.

El que suscribe, que consumió su parte de asombro restante hace unas semanas, al tener que circular por toda la calle de Sorni tras una inesperada manifestación de ciclistas desnudos y desnudas, ha tomado el atajo del espectador sonriente. Y contemplo lo que, más que gobierno, ya es un desfile de espectáculo circense en la avenida principal de la ciudad. No es la Cabalgata de las Magas, no es el Día del Orgullo Gay... Valencia es una sucesión de fiestas, actos, semanas, teatros de calle y de alcoba, serenatas, batucadas y performances que se mueven como una marea desde la plaza del Ayuntamiento hacia los barrios y regresan en resaca por Viveros, la Nau, las plazas, las Naves, el Carmen y cualquier patio de convento o vecindad que se ponga a tiro.

«Todo lo que sucede en la vida / Puede suceder en un espectáculo / El payaso con los pantalones cayendo / O la danza que es un sueño de romance». En 'Band wagon', Fred Astaire y sus amigos cantaban, bailaban y explicaban que todo es espectáculo: «That's entertainmet». Nunca como ahora han brillado tanto en Valencia las luces de candilejas, el mundo del diseño y la farándula, la creación, la lentejuela, el rimmel y la invención. El festival Ensems, antes postergado, ha durado tres meses; pero, sin resuello, la noche de Sant Joan da paso al mes de julio. La vieja-nueva Feria se desparrama con unas 250 actividades de todo tipo en las que el concejal Fuset, el Ventrílocuo, se acreditará como rey del Showbiz con portavoz interpuesto.

Hay sectores de la creación que viven sus mejores momentos: cartelistas, diseñadores, dibujantes, estampadores de lonas, palmeros de las redes sociales... la gente del audiovisual, de la música, la luz y el sonido, actores, arreglistas y editores de folletos han encontrado en los gobiernos del Botànic y la Nau los mejores valedores; docenas de profesionales del entretenimiento desfilan entre serpentinas y destellos en una parada de Carnaval prolongado donde siempre hay un vicerrector dispuesto a hacer de majorette blandiendo el bastón. «El escenario es un mundo de entretenimiento», canta Jack Buchanan. Antes, en 'Annie, la reina del Circo', y después, en 'Luces de candilejas', Irving Berling hizo sonar su música inolvidable para unas palabras que las instituciones deberían mandar grabar en mármol: «No hay negocio como el mundo del espectáculo....». La gran maestra, Lizza Minelli, preside el coro: «La vida es un Cabaret, viejo amigo».

Fotos

Vídeos