Los diez negritos de Junqueras

Haber terminado con el partido que Pujol fundó cuando Franco todavía mandaba tiene su mérito

CURRI VALENZUELA

Oriol Junqueras ha desbancado a Mariano Rajoy como el político con mayor capacidad para quitando a sus adversarios de en medio de uno en uno. Como los diez negritos que van muriendo en la novela mas vendida de Agatha Christie, el líder de ERC ya cuenta entre sus víctimas a Pablo Iglesias, Carles Puigdemont, Artur Mas, Santi Vila, dos partidos políticos de arraigo histórico en Cataluña, los listos que hicieron creer al Gobierno que no habría urnas que colocar el 1-O y, casi casi, Soraya Sáenz de Santamaría, Eso, por ahora.

Haber terminado de hecho con el partido que Jordi Pujol fundó cuando Franco todavía mandaba tiene su mérito. Junqueras le ha ido atrayendo hacia sus posiciones independentistas y luego se lo ha fagocitado. Para independentista, él, y no el anciano patriarca que pactaba con los partidos nacionales hasta que tuvo que dedicarse a defender los negocios de su clan de las investigaciones de la justicia. Ni Artur Mas, convertido en el asesor de su sucesor, ni mucho menos ese Puigdemont que hace el ridículo en Bruselas y que no se atrevió a declarar la independencia ante el Parlament la tarde en que se había comprometido y encima, huye. Tan poco queda de CDC, ahora PDeCAT, que como mucho las encuestas le vaticinan una tercera parte de los diputados autonómicos de los que disponía hace una década..

Junqueras ha dejado tirado a los convergentes sin lista única, por mucho que Puigdemont se ha esforzado. A la CUP se la está merendando en las encuestas, pese a que los antisistema se quieren presentar a esas elecciones que consideran ilegítimas, otra contradicción de las muchas que se están dando en Cataluña. Pero su mayor hazaña, por ahora, consiste en haber colocado lo que pueden ser las banderillas de la muerte política en el lomo de Pablo Iglesias, que se ha quedado, por su culpa, sin partido en Cataluña. El líder de Podemos también quiso jugar a los diez negritos cargándose a Monedero, Errejón, Bescansa y otros hasta que él mismo ha terminado lleno de hollín.

Junqueras prefiere a Ada Colau, que está perdiendo su ambigüedad en el tema de la independencia y no disimula que tratará de gobernar con ERC si como lo que parece más probable, salvo sorpresas, entre ellos dos y lo que quede de la CUP y el PDeC AT obtienen una mayoría de escaños. A la alcaldesa de Barcelona no le quiere hacer daño. Por ahora.

Hasta hace un año la 'operación diálogo' de Sáenz de Santamaría funcionaba a base de pactar con Junqueras mas inversiones, mas dinero para la Generalitat con la esperanza de que su amigo nunca intentaría declarar la independencia. Si la vice ha podido resistir el engaño ha sido porque otro político correoso, Rajoy, la mantiene en su puesto. Desde su celda de la cárcel de Estremera, el líder de ERC se prepara para ganar las elecciones del 21 de diciembre, cosa que ninguna encuesta le disputa. En prisión será uno más. En las calles de Cataluña nadie le hace sombra.

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