Creo que cada vez sé menos de fútbol

FERNANDO GÓMEZ

Que me perdonen los levantinistas pero, aunque las decisiones arbitrales beneficiaran clara y evidentemente al Valencia, no analizaré el partido desde la perspectiva arbitral, ni de lo que debería haber sido, ya que tampoco lo hago cuando el Valencia es perjudicado. Ahora bien, el juego desplegado por ambos conjuntos es harina de otro costal. Se me preguntó durante la retransmisión del choque si los aficionados debían estar preocupados con este Valencia, después de seis derrotas consecutivas y viendo cómo estaba jugando el equipo el encuentro contra el Levante UD. Yo contesté que no, que el nivel de rendimiento se recuperaría con el paso de los partidos y tendríamos capacidad total para asegurar una de las cuatro primeras plazas en la clasificación. Pero después, lo cierto es que sí me empecé a preocupar, tras escuchar a Santi Mina en la entrevista post partido, y a su entrenador Marcelino en la rueda de prensa, decir que el Valencia había hecho un partido extraordinario en todos los aspectos del juego. Hasta el propio entrenador valencianista llegó a decir que habían sido muy superiores al rival a lo largo de los noventa minutos. Miren ustedes, sin fanatismos ni polémicas, creo que cada vez sé menos de fútbol. El Levante lleva veinte puntos, y llegó a Mestalla, se plantó sobre el terreno de juego, y no sólo tuteó al Valencia, tuvo más la pelota, jugó más tiempo en campo contrario, trabajó solidariamente y, hasta el dos a uno, fue mejor que nuestro equipo. No se pueden analizar estos partidos de igual a igual. Al menos, no debemos analizar este sí, y el que jugamos contra el FC Barcelona no. Hablamos de presupuesto cuando jugamos contra ellos o Real Madrid, y nos callamos cuando lo hacemos contra Getafe, Málaga, Alavés, Eibar o Levante UD. Seamos sensatos y critiquemos constructivamente. Eso nos hará ser exigentes. No decir que lo somos y luego actuar condescendientemente. Con la actuación del Valencia se puede ser comprensivo, pero jamás opinar de la misma como extraordinaria y poco menos que inmejorable. Ganas sí le pusieron, la actitud fue la adecuada, pero no lo hicimos bien, no hubo claridad, no hubo profundidad, ni hubo ocasiones, no hubo demasiadas paradas del meta levantinista. Y eso es una auténtica realidad. Dependemos al setenta por cien de lo que haga Guedes en ataque, y el otro treinta se lo reparten Rodrigo y Carlos Soler. El resto acompaña, mejor o peor, dependiendo del día. Los goles de Mina, altamente valorables, igual que los de Zaza en el primer tercio de liga. Lo demás, correcto y predecible. A partir del dos a uno sí. El segundo gol local dejó al rival noqueado, al borde del KO. No sabían muy bien qué había pasado, y sobre todo porqué. O más bien sí sabían qué había pasado pero no alcanzaban a entender cómo y porqué. Me gustó el Levante, y opino que el Valencia debe mejorar mucho y rápidamente. Y olvidarse de los árbitros en general, por si acaso. ¿O no hizo más ayer el Levante en nuestro estadio de lo que nosotros hicimos en el Nou Camp? Arbitrajes y presupuestos para todos los casos o para ninguno.

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