LA COPA DE NADIE

KIKE MATEU

Noto cierto aire de pesimismo alrededor de la eliminatoria copera que empieza mañana. Y, entendiendo que el Barça es el gran favorito, no hay que olvidar lo que es el Valencia. Lo que ha sido siempre y lo que es ahora en particular. Los de Valverde son el mejor equipo del año. Aún me reconcome pensar en Llorente cerrando su renovación en el Valencia -sí, Llorente, el enemigo del valencianismo hasta que el tiempo puso en su lugar a los gestores posteriores- y el txingurri acabando por no firmar cuando el club saltó por los aires. Valverde, amigo de pocas fiestas, se vio venir el pastel y declinó seguir con un proyecto diferente. No les recuerdo lo que pasó desde entonces. En fin, vuelvo al Valverde actual; invicto en Liga y una derrota en el global. Motivos hay para el respeto máximo. Pero no temor.

Porque miren, hemos vivido ya muchas de estas y tenemos ejemplos para no temer a nadie. El Valencia del descenso fue capaz de ganar en el Camp Nou con Ayestarán en el banquillo. 'Ganar' y 'Pako': un milagro juntar estas dos palabras en la misma frase. Pero pasó. Y por aquel Valencia sí que no apostaba nadie. Hay más ejemplos cercanos: el año pasado, sin ir más lejos, el equipo de Voro -igual o peor que el del año anterior- ganó al Madrid que iba como un tiro camino de la liga que finalmente ganó. Pero con el Valencia no pudo. Porque el Valencia es un grande que precisamente se crece cuando juega con los otros grandes de su país. Siempre ha sido así y estoy seguro que volverá a ocurrir. Si a eso le sumamos que estamos ante el mejor Valencia de los últimos cuatro años y que, ya en Liga, demostró que es de los pocos equipos que le puede competir a este Barça los partidos, hay motivos para el optimismo. Cabe recordar que, en aquel 1-1 en Mestalla hace tres meses, ya estaba el temido -este sí, del verbo temer- Leo Messi. Como también estaba en la victoria valencianista del Camp Nou hace dos temporadas con gol de Mina. Y, por si fuera poco, no estamos ante el mejor Barça de la temporada. Es más, estamos ante el 'menos bueno'. Su derrota copera en Cornellà, ganar esa eliminatoria pidiendo en casa la hora y su pírrica victoria ante el Alavés -árbitro mediante- son datos objetivos de los últimos diez días que favorecen al Valencia. Los equipos que pelean por ganar la Champions atraviesan picos bajos y deliberados de forma para llegar bien a mayo y estamos ante ese momento. Ah, y la vuelta en el infierno de Mestalla. Repito: ¿Favorito? El Barça, por supuesto. ¿Clasificado? Ninguno. Solo hay que ver las rotaciones de Valverde el domingo en Liga. No quería ni en pintura al Valencia porque sabe de lo que es capaz este equipo. Que Marcelino se lo recuerde al vestuario.

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