Combatividad y autoestima

La inauguración de Bombas Gens, el único museo privado de la ciudad, establecerá una nueva dinámica en la oferta cultural de Valencia

RAFA MARÍ

Avenida de Burjassot.Este sábado se inaugurará en la Avenida de Burjassot el espacio cultural de Bombas Gens. Entrada gratuita, fondos propios, ambiciosas exposiciones temporales, un restaurante sofisticado, numerosas actividades con arraigo en el barrio... Bombas Gens establecerá una nueva dinámica en la oferta museística de Valencia.

Comparaciones. Serán inevitables las comparaciones. Programación, mecenazgos, adquisición de obras, estrategias... Con la excepción parcial de la Fundación Chirivella-Soriano (que tiene un convenio con el Consorci de Museus y cuenta con patrocinio mayoritario de las instituciones públicas), Bombas Gens será el único museo privado de la ciudad. Esa característica (ideas frescas y libertad organizativa e ideológica) tendrá mucho peso a la hora de valorar el impacto popular y mediático de la propuesta.

Preguntas. Valencia tiene una buena red museística pública: IVAM, Príncipe Felipe, González Martí, MuVIM, San Pío V, La Nau, Bancaja, El Carme... Pero en sus tripas hay cosas raras. Lo plantearé con cuatro preguntas. En Madrid, Bilbao, Málaga o Cuenca se exponen obras de Kandinsky, Pollock, Rothko, De Kooning, El Bosco, vanguardias soviéticas, De Chirico, Ai Weiwei o Warhol: ¿por qué esas muestras no llegan a Valencia? ¿Por qué algunos museos de frenética actividad apenas editan catálogos de sus exposiciones? ¿Por qué, treinta años después de iniciada, aún no ha terminado la ampliación del San Pío V? ¿Por qué algunos museos parecen ponen un interés especial en aumentar nuestra tristeza vital y nuestra mala conciencia?

Cohesión social. Una cosa es el espíritu crítico y otra el sadomasoquismo cultural. Aunar la combatividad con razonadas dosis de autoestima es el abecé de la cohesión social. Lo posible es posible y además es necesario.

Bancaja. Resalto, como una excepción, la estupenda línea expositiva del Centro Cultural Bancaja: Picasso, Pinazo, Equipo Crónica, Scully, Opie, Francis Bacon... Uno quiere conocer lo nuevo, pero también a los grandes de la modernidad. Exponer a Van Gogh, Matisse, Braque, Giacometti o Brancusi no es reaccionario. Ellos no son antiguallas, como pretenden algunos consumistas acelerados.

Canavese. Coincido con el pintor alicantino Curro Canavese en el Sporting Club Russafa. Le pregunto si va a exponer en algún museo valenciano. «No, ahora solo les interesa lo documental y lo político. La pintura ni la miran. Y si tienes más de 50 años, menos aún».

Viaje al sur. Días atrás viajé, bien acompañado -Julia, Luisa, Juan Carlos-, hacia el sur. En San José nos quedamos en un preciosa posada en lo alto de una colina. Comimos en la Isleta del Moro (maravilloso paisaje). Satisfactoria experiencia exótica: cenamos en la terraza de un restaurante hindú en El Pozo de los Frailes, pedanía de Níjar. Estuvimos en el hermoso Faro del Cabo de Gata y en el caos urbanístico de Aguadulce. En Almería visitamos la casa-museo en que vivió el poeta José Ángel Valente y, atravesando de parte a parte la ciudad bajo una fuerte calina, nos acercamos al Museo de Arte moderno, con fondos entre los que destaca una magnífica obra de Paco de la Torre, almeriense afincado en Valencia. En Murcia hicimos vida de hotel: en las calles la temperatura era de 42,8 grados.

El Salt. Carmelina y Macu Payá me invitan a celebrar el centenario de El Salt, finca situada a pocos kilómetros de Alcoi, en el centro de un paraje con extraordinaria personalidad. Francisco Payá Miralles, abuelo de Carmelina y Macu y alcalde de Alcoi en 1920 por el partido Liberal, compró hace un siglo la finca para poner allí una fábrica de papel, ya que había un salto de agua y el agua es fundamental en las fábricas de papel. Después de la guerra buscaron otro emplazamiento y se eligio Mislata.

Cien. Hubo cien comensales en El Salt. Cien era el número emblemático. Había familiares de cuatro generaciones. Carmelina y Macu pertenecen a la tercera. Uno de sus primos hizo el discurso central. Dijo en su parlamento: «Este amor por la industria del papel lo comenzó el abuelo de nuestro abuelo a mediados del XVIII». Muy cerca de El Salt se encuentra la casa de veraneo de Juan Gil-Albert.

Fotos

Vídeos