Cómo censurar y promocionar la cultura

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Nunca la cultura en España ha contado con mejor promoción que en las últimas horas. Nunca antes el arte contemporáneo, la literatura y el rap generaron mayor interés. Nunca disciplinas habitualmente minoritarias recibieron tanta atención mediática y lograron altavoces tan potentes para llegar a más gente. Cualquiera podría pensar que alguien se ha puesto de acuerdo para desviar la mirada hacia otros asuntos que no sean los puramente económicos o políticos. ¡Por fin la cultura es valorada y merece atenciones y campañas de marketing bien ideadas desde altas instancias! ¿Estamos de enhorabuena los amantes de la cultura? Desgraciadamente no. La promoción ha sido real, sí, pero ha llegado por razones que hubiese sido mejor no vivir. O vivir con más distancia, para no sentir vergüenza ajena y un poquito de miedo, que también lo da.

Santiago Sierra expuso el año pasado en la feria Arco varias esvásticas y pese a ser este un símbolo asociado al nazismo nadie le hizo demasiado caso. Pero este año sí. Porque este año, de repente, el arte interesa. Ha tenido que buscar la inspiración este artista en varios exreponsables políticos catalanes para que se fijasen en él y le dieran un buen espaldarazo. Gracias a su último trabajo un público mucho más amplio conoce a este autor. Llevó a la feria madrileña una serie de fotografías bajo el título 'Presos políticos en la España contemporánea' y se le ocurrió incluir a Junqueras y los Jordis. Y hasta ahí podíamos llegar. Con la política hemos topado. Los responsables de Ifema obligaron a su retirada. Ayer, al finalizar el día, la pieza ya tenía comprador. Y ojalá la obra se revalorice y alcance una proyección enorme. Sería un acto de justicia.

Como lo fue el hecho de que ayer el libro 'Fariña' se agotase en un buen número de librerías y disparase sus ventas por Amazon. La orden judicial de secuestrar la edición por la denuncia de un exalcalde del PP obtuvo justo el efecto contrario al que pretendía el responsable político. Se ha convertido en el libro más vendido de la plataforma digital y espero que lo sea una buena temporada y que lo que fuera que ese antiguo alcalde no quería que se supiera llegue al mayor número de personas. Ayer era un buen día para comprar la obra de Nacho Carretero. Y que eso sirviese para demostrar que los tiempos en que se retiraban publicaciones de las librerías quedaron atrás. O deberían quedar. Igual que los tiempos en que se retiran cuadros de museos, con otras excusas. O discos del mercado. Incluso los tiempos en que se encarcela a alguien por lo que dicen sus canciones. Imagino que la música de Valtonyc, el rapero de letras terribles condenado a tres años y medio de cárcel por el contenido de un tema, será conocida ahora por una audiencia mayor. Aunque dudo mucho que esta sea la promoción que deseaba. Malos tiempos para la cultura. Toca responder. Comprando libros, música o arte.

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