Sí pero no, más bien lo contrario

No tardarán en florecer masters sobre cómo se puede proteger el litoral y a la vez no se prohíba urbanizarlo, para dejar construir miles de viviendas

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Habíamos quedado en que es horrible que la línea de costa esté plagada de construcciones. Ya saben, la protección del litoral, los humedales, las dunas, la ecología, la contaminación..., hasta el efecto barrera contra las brisas. Y por supuesto la fealdad en esas concentraciones urbanas. ¿Quién va a dudar de la hermosura de las playas vírgenes y solitarias, de la naturaleza en su estado más reconocible como tal que sea posible? Nadie, ni siquiera quienes pasen semanas en apartamentos a siete manzanas de la franja de arena.

Así que el Consell se aprestó a trazar una normativa para proteger lo poco que queda que se puede proteger y ponerlo a salvo de esa bruja malvada y sin entrañas que se llama especulación, la gran diabla que es culpable de todo, no quienes compran o alquilan los apartamentos de los poblados costeros.

Pativel se llama el honroso plan protector, frente al que nadie osaría oponer nada al principio. ¿Quién va a decir, de entrada, que no ve bien eso de proteger el mar, los animalitos y hacer algo en favor de la salud del planeta? De partida, todos ecologistas, de la A a la Z, y a ver quién puede esgrimir que lo es más. Como que ya reciclan el plástico y el papel: lo echan en los contenedores de turno siempre que pueden.

Pero una cosa es la cuestión de principios, en general, y otra la que toca directamente el bolsillo, en particular.

En los municipios que se retrasaron algo en lo de llenar de bloques sus líneas de costa comenzó a florecer la contestación frente al Pativel. No hay derecho -esgrimieron y siguen en ello-; unos se anticiparan en causar el problema y ahora que quedamos nosotros en línea de salida, se nos quiere privar de las mieles turísticas, como las liban los demás vecinos; ¿por qué han de ser nuestras playas las que se tengan que preservar para todos, mientras los demás se llenan la cartera?

En cierta forma es como el planteamiento de los países en vías de desarrollo frente a las restricciones de los acuerdos mundiales para frenar las emisiones contaminantes de todos. No está mal -vienen a decir-, los países ricos son los que contaminan porque se han desarrollado a tope, y ahora que vamos progresando nosotros nos quieren cortar las alas. ¡Nosotros también queremos contaminar a lo grande!

Poderoso caballero es Don Turismo. Los promotores inmobiliarios han «alertado» al Consell de que el actual diseño del Pativel «hundirá el mercado en la costa». Claro, eso es precisamente lo que se pretende, ¿no?, que no se construya en lo que queda libre, o sea, que quede fuera del mercado inmobiliario que arrasa lo que se quiere proteger. ¿O hay manera de decir que sí pero no, más bien lo contrario? Eso pretenden, haciendo ver la cuadratura del círculo, con la ayuda de estudios universitarios 'de pago'. No tardarán en florecer masters sobre cómo proteger el litoral y lograr a la vez que no se prohiba urbanizarlo, para seguir llenándolo de bloques de casas, todas bien protegidas.

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