ATERRIZAJE FORZOSO

NACH0 COTINO

Resulta fácil opinar con dinero ajeno y estoy seguro que cuando un empresario hace una adquisición importante y se pone al frente de una nueva empresa lo hace con el objetivo de sacar el mayor rendimiento. En el caso de Lim y el Valencia sería muy redundante incidir en la innumerable lista de errores que han jalonado los primeros tiempos de dicha relación por ser todos -o casi todos- públicos y notorios. Vamos... un 'aterrizaje forzoso' en toda regla. Quizá lo más llamativo desde que decidió embarcarse en esta aventura, tiene que ver con su falta de interés para empaparse de la idiosincrasia de una tierra y un negocio que -por su alto componente emocional- tiene pocas similitudes con otra actividad empresarial. Cuando parecía que se había reconducido la situación con el giro en la política deportiva llegó el famoso comunicado alertando -no sé muy bien a quién- a cerca de los 'falsos valencianistas' en una muestra inequívoca del rencor que guardaban por los tiempos en los que de forma justificada recibían muchos 'palos' y poca 'zanahoria'. La mar está en calma por mor de los buenos resultados de los que, sin duda, también tienen su parte de responsabilidad pero cuando se les presenta la oportunidad vuelven a meter la pata en una falta de respeto absoluta al fiel aficionado. Poner los precios que pusieron a los abonados para la vuelta ante el Barcelona no solo es una falta de respeto sino que, además, se asemeja al proceder de un club pequeño que, en lugar de abrir las puertas para que la grada lleve en volandas al equipo, ve la oportunidad para hacer caja. Como lo haría el Numancia o el Guadix. Afortunadamente la presión popular les empuja hacia la rectificación, aunque no tengo muy claro si de estas cuestiones aprenden o las guardan en el cajón de los rencores para pasar factura cuando se presente la oportunidad. Entiendo que hubiera sido un aterrizaje mucho menos accidentado armarse de humildad, actuar con respeto a la masa social y a la historia de un club que sobrevivió más de noventa y siete años sin saber siquiera quién era el tal Sr. Lim, ni el Sr. Kim Koh, ni la Sra. Layhoon o el Sr. Murthy. Pero siguen ninguneado la historia de este viejo club. Han pasado ya más de dos meses desde que nos dejó el presidente más laureado y popular del Valencia CF, más de dos meses que Rodrigo se puso la peluca, más de dos meses desde que al Sr. Lim -presente en Mestalla- le faltase el mínimo de sensibilidad para acercarse a dar el pésame a toda la familia Ortí a la que tenía a diez metros. Dos meses desde que el club tiene en 'fase de estudio' la manera de honrar la figura de Ortí y... nada de nada. Ortí debería servirles de inspiración pero a la vista de su inacción más parece que les despierta envidia. Una vez más, se equivocan.

Fotos

Vídeos