Aporofobia

JOSÉ-ANTONIO BURRIEL

Aporofobia', el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres, ha sido elegido palabra del año 2017 por la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia Efe y BBVA. Y Adela Cortina, nuestra filósofa valenciana, pensó en su día: lo que no tiene nombre no existe; por eso es necesario buscar palabras que nos ayuden a definir realidades sociales innegables. Adela Cortina siguió pensando: además de actitudes racistas y xenófobas está presente en nuestra sociedad otra fobia: la que nos producen los pobres, aquellos que en esta sociedad del intercambio, del dar y recibir, no parecen tener nada que ofrecernos.

'Aporofobia' significa odio, miedo, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el que no tiene recursos o el que está desamparado. Cortina en su libro, que lleva el nombre del neologismo, dice: «no repugnan los orientales capaces de comprar equipos de fútbol o de traer lo que en algún tiempo se llamaban 'petrodólares', ni los futbolistas de cualquier etnia o raza que cobran cantidades millonarias pero son decisivos... lo cierto es que las puertas se cierran ante los refugiados políticos, ante los inmigrantes pobres, que no tienen que perder más que sus cadenas. (...) Las puertas de la conciencia se cierran ante los mendigos sin hogar, condenados mundialmente a la invisibilidad». Una fobia presente en nuestra sociedad que, por fin, y gracias a nuestra filósofa, tenía nombre.

Y en esta columna añado dos frases del Papa Francisco: «No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en la calle y que sí lo sea una caída de la bolsa», y «la sociedad de la información nos satura de datos pero no nos planteamos las cuestiones morales». Se necesitan educación y valores.

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