Agua cristalina en el metro

Sabemos desde siempre que en toda la plana de Valencia abundan ricos acuíferos a muy pocos metros de la superficie

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

La travesura de dos jóvenes 'youtubers' que han navegado por los túneles y estaciones inconclusas de la línea T2 del metro de Valencia han tenido la virtud de recordarnosmuchos que ahí abajo, a pocos metros de profundidad, tenemos ríos de aguas cristalinas que son la imagen contraria de la sequía que nos apabulla en otros ámbitos valencianos.

Más allá de las investigaciones -¿qué van a investigar?- que anuncian las autoridades, para ver cómo ha sido posible esa aventura de meter una canoa hinchable en las galerías subterráneas e inundadas, la peripecia viene a hacer notar que disponemos de unos recursos hidrológicos importantes en el subsuelo que despreciamos sistemáticamente, y, además, por lo que parece, de buena calidad.

Sabemos desde siempre que en toda la plana de Valencia abundan ricos acuíferos a muy pocos metros de la superficie y muy poco aprovechados. Incluida la propia ciudad, o especialmente debajo de la misma ciudad, donde el abastecimiento queda confiado y asegurado con la aportación de caudales del Turia y del Júcar. Fuera del entramado urbano suele haber pozos de captación para resolver suministros agrícolas, industriales e incluso domésticos, pero en la capital no abundan, salvo en lo que respecta al riego de jardines, cuyas perforaciones se realizaron con ocasión de la sequía de 1995-96.

Ya quisieran en muchos sitios que padecen gran escasez poder contar con esos caudales que llenan los túneles del metro inacabado. Aquí se debería dar más ejemplo aprovechándolos; quizás no para beber, pero sí para los demás usos, no sólo el riego de jardines. Es agua que circula bajo tierra y se va al mar. Empleándola se ahorrarían caudales en los embalses para usarlos en otros sitios sin esta alternativa casi a ras de suelo. Ahí sí convendría investigar.

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