Las Provincias

Las lágrimas de Aguirre

Esperanza Aguirre se emocionó ayer hasta las lágrimas al término de su declaración en la vista pública del 'caso Gürtel'. Al ser preguntada por la prensa sobre la detención de su vicepresidente y epígono Ignacio González, declaró sollozando que de confirmarse los cargos que se le imputan «sería muy lamentable». Aguirre fue presidenta de la Comunidad de Madrid entre noviembre de 2003 y septiembre de 2013 y del PP madrileño entre noviembre de 2004 y febrero de 2016. Pues bien, en esos dilatados periodos de tiempo convivió con el 'caso Púnica' y con el 'caso Gürtel', y los tres secretarios generales del partido que la acompañaron se han visto envueltos en graves escándalos de corrupción: Ricardo Romero de Tejada fue condenado por las tarjetas black, Francisco Granados está en prisión preventiva por la trama 'Púnica' e Ignacio González acaba de caer en la 'operación Lezo'. Resulta inconcebible que una persona avispada no sea capaz de percatarse en más de una década que tiene a sus órdenes a numerosos malandrines. Y en todo caso, además de tener que asumir la responsabilidad in vigilando hasta las últimas consecuencias, la incapacidad es tan elocuente que el abandono de la actividad política se vuelve inexcusable.