Las Provincias

Primero España, dicen los socialistas

Supongo que no dará igual que la secretaría general del PSOE la gane Susana Díaz, Pedro Sánchez o Patxi López, si bien no tengo muy claro cuál es la diferencia entre uno y otro más allá de un par de eslóganes, de un no es no que ahora es un sí que es sí, o de una disposición o no al cortoplacismo de los pactos.

También los socialistas valencianos deben de estar jugándose su porvenir en estas primarias del PSOE y de ahí su división interna. La mitad de los líderes socialistas valencianos, si se pudiese hablar de líderes socialistas valencianos, encabezada por Puig, apoya a la andaluza y la otra mitad, con Ábalos de guía, apoya al madrileño. No tengo claro para quién iría mi voto si pudiera votar, que no puedo, si a Díaz-Puig o a Sánchez-Ábalos, y no lo tendría claro porque, como se decía al principio, no sé qué diferencia al uno del otro más allá de sus aspiraciones propias a mantener o pillar más poder. Y si hay diferencia es contradictoria: no creo que Díaz y Puig coincidan en sus aspiraciones de pacto con podemitas o populares como no coinciden en el mecanismo de reparto de la financiación autonómica.

Al PSOE le pasa como a Imelsa, una empresa de la Diputación que ahora se llama Divalterra y que también ha perdido su norte: pocas personas recuerdan cuál es su objetivo ni para qué fue creada. De hecho, nadie habla de la empresa Imelsa y sí de la trama Imelsa, que no es lo mismo. ¿Con qué función fueron creadas Imelsa y otras empresas públicas valencianas?

El PSOE, como las empresas públicas, también ha perdido el oremus. Sí es difícil conocer el propósito de Imelsa, más difícil es conocer cuáles son las diferencias políticas entre Díaz y Sánchez o entre Puig y Ábalos, aunque a estas alturas tampoco importa saber qué proponen los socialistas o cómo piensan ayudar con su política a las sociedades española o valenciana, asunto que pasa a ser secundario en un combate entre primeros espadas. Todo se subordina al interés de los líderes valencianos o de los líderes españoles de los líderes valencianos.

Puro personalismo, pura fachada sin ideas detrás. Sólo táctica vacía, deslealtades, personalismos y otros ismos que alejan a los protagonistas de la Política con mayúsculas, de la política de Estado, y los convierte en simples oportunistas si no en aprovechados. Nada diferencia al uno del otro más allá del cortoplacismo de si se dejan apoyar por Podemos o apoyan a Rajoy y ni en eso anda unido cada uno de los bloques. Se trata de una simple lucha por gobernar España o la Comunitat o el partido o una parte de una parte del partido. Una disputa por el poder o por trozos de poder. Algún socialista insiste en que primero es España, después el partido y por último el liderazgo, pero me temo que es un eslogan vacío, que más concuerda con la realidad si se interpreta exactamente al revés.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate