Las Provincias

PELAYO, TERELU, DABIZ Y YO

No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero a mí a veces se me queda cara de lerdo viendo la tele y me da por pensar en qué me habré equivocado. El otro día, por ejemplo, me quedé patidifuso cuando Pelayo (de profesión estilista e influencer) le decía a Terelu (de profesión hija de su madre) que por subir una foto a instagram podía cobrar entre 10.000 y 20.000 euros, a cambio de posar con un producto. Y en esos momentos a uno le da por calcular lo que a los mortales nos cuesta reunir esas cantidades, y surgen las dudas. Bien es cierto que se disipan enseguida, tan pronto como entras en la red social de marras y ves al susodicho luciendo palmito mientras come fruta o promocionando vídeos en los que suda mucho. Para eso hay que valer. A Terelu se le asomaron los petrodólares en el iris de los ojos cuando escuchó al muchacho explicarle las ventajas del negocio. Se imaginó lo que las marcas de porras le pagarán por dejarse fotografiar con una de ellas en sus manos. O en su boca. Dependerá de las ofertas, claro está.

Por cierto que la hija mayor de la Campos confesó en la última entrega del 'documental' que protagoniza su familia (Canal Historia debe de estar pujando por conseguirlo) que es adicta a comprar coches aunque no tenga carné de conducir. Y claro, a mí, que voy en bici por la vida, se me vuelve a quedar cara de lerdo. María Teresa prefiere adquirir áticos. El último le costó algo más de un millón de euros. Una ganga. A la presentadora le tocó en el programa de Telecinco relacionarse con el servicio, después de que en anteriores semanas se le criticase por la frialdad con la que trataba a su asistente. Con el fin de resarcirse llegó a ofrecerle a su empleada un vestido para que acudiera a una boda. Para que luego digan. Algo así le va a tocar hacer también a Dabiz Muñoz, después de que en el estreno de la segunda temporada de 'El Xef' le echase una bronca monumental a un camarero porque los platos no salían como quería. Es normal que el cocinero tuviese presión. Ha gastado para abrir su restaurante en Londres 2,5 millones de euros. De nuevo se me quedó cara de lerdo. Eso me pasa por ver esa clase de programas en lugar de la misa de La 2.