Las Provincias

Equívocos con el corredor

El soberanismo catalán, que en Valencia cuenta con poderosos aliados, aprovecha cualquier ocasión para tratar de colar su discurso, para hacer de su causa tema único de la agenda, para condicionar la actividad política de propios y extraños. Se ha podido ver en sus fracasados intentos de internacionalizar su alocada apuesta independentista y se puede ver también con los equívocos con los que intencionadamente juega a costa del corredor mediterráneo. Una cumbre soberanista que va a celebrarse en Valencia pero que lleva camino de fracasar al haberse borrado del programa los presidentes autonómicos valenciano y aragonés es el último ejemplo de las maniobras que utilizan los que quieren romper España con tal de ganar adeptos. El corredor mediterráneo es, en esta ocasión, una excusa, como las infraestructuras o la financiación. Lo que importa es, en primer lugar, imponer un marco mental que habla de una fantasiosa eurorregión del arco mediterráneo que abarca los antiguos territorios de la Corona de Aragón y que sin embargo deja fuera a Murcia y a Andalucía, en una clara demostración de que la intención es identitaria y no responde a criterios geográficos y económicos sino a una fantasía expansionista llamada països catalans. Por este motivo, la reivindicación justa y legítima de la Asociación Valenciana de Empresarios en favor del corredor y de su pronta terminación no puede obviar el pernicioso efecto que el desafío soberanista catalán tiene sobre este proyecto de infraestructuras. La jornada convocada por el Institut Ignasi Villalonga es la constatación de los peligros que acechan al corredor mediterráneo, más allá de los retrasos en la ejecución de las obras, y que tienen que ver con la utilización política por parte de los soberanistas de un proyecto ferroviario.