Las Provincias

Las voces de Podemos

Las distintas sensibilidades que desde el primer momento se hicieron evidentes en Podemos se han acentuado en vísperas de su próximo congreso, Vistalegre II, y tanto Pablo Iglesias como Íñigo Errejón como los Anticapitalistas han lanzado sus propuestas, que, en principio, no parecen compatibles entre sí. Iglesias apuesta por un Podemos de resistencia y de protesta basado en la movilización de un «bloque político y social» capaz de torcer el brazo a las élites; desdeña el trabajo parlamentario e insiste en la formación de un 'bloque histórico' con las confluencias y con IU. Errejón, en cambio, postula un Podemos más amable, transversal, dispuesto a jugar en las instituciones y, en última instancia, a entenderse con las demás fuerzas progresistas. En este esquema, los anticapitalistas están lógicamente más cerca de Iglesias que de Errejón. Todos los actores parecen conscientes de que si no logran la unidad, la aventura de Podemos puede frustrarse. Lo que no está claro es cómo compatibilizar una visión radical de la política, orientada al cambio de modelo más que a su reforma, con el populismo blando que persigue una amplia unidad popular y ciudadana, y que no quiere derrocar las instituciones sino transformarlas para volverlas útiles.