Las Provincias

BUENAFUENTE

ABuenafuente el desembarco en #0, el canal de Movistar, le ha sentado de maravilla. Esa cadena era, al parecer, lo que necesitaba para sacar lo mejor de sí. O para recuperarlo. Muchos de los que le seguíamos e idolatrábamos en sus primeros programas de TV3, 'La cosa nostra' y 'Una altra cosa', nos hemos reconciliado con un humorista que dio síntomas de agotamiento en sus últimas etapas en La Sexta. Posiblemente el excesivamente tardío horario al que le condenaron y la desidia de la emisora hacia su formato ayudaban poco a que el espacio se superase cada día e hiciese vibrar al espectador. Más que un 'late-night' al uso (que debe ser ágil, sagaz, divertido, algo incorrecto...) parecía un magacín olvidado en la madrugada. Los gags se repetían, las entrevistas aportaban poco, y las nuevas secciones no terminaban de funcionar. Había intención y un plantel de colaboradores que ponían todo de su parte, pero aquel barco estaba encallado. Me atrevería a decir que Buenafuente no estaba a gusto y eso se transmitía en la pantalla. Y cuando el capitán de un barco se muestra incómodo es complicado que no termine naufragando.

'Late Motiv' permite al humorista hacer lo que mejor se le da, y en unas condiciones más óptimas. El canal lo quiere -es su estrella más relevante- y lo mima -empieza a las 23 horas-. Y eso a él le inspira. Está especialmente ocurrente en sus arranques y con ganas de probar cosas nuevas, de sorprender al espectador, que es una tarea que nunca debería dejarse de hacerse. Lo mismo organiza un reencuentro de antiguos personajes como logra que se presente en el plató el mismísimo Chicho Ibáñez Serrador. La entrevista que le realizó la otra noche al psicólogo Rafael Santandreu, poniéndole en algún que otro aprieto, es de esas que demuestran que se puede llevar a alguien interesante a la tele y proponer una charla divertida sin obligarle a hacer el ridículo. Su buen rollo contagia, al parecer. El monólogo que ofreció Berto contra esas personas a las que les molesta que le feliciten el año fue memorable. Este barco, si sigue así, nos va a conducir a lugares estupendos y que merece la pena visitar.