Las Provincias

Feminización

A veces me pregunto si la feminización de la política no será Irene Montero mirando arrobada y sonriendo a Pablo Iglesias mientras este habla en el Congreso (a la vez, Errejón escribía sin mirarlo ni hacerle caso). Montero es con Iglesias como la Gata Loca con el ratón Ignacio en la tira de Herriman. Como una muchacha cubana a la que escuché el otro día sobre Fidel: «Aquella barba, aquel color de piel, aquellas manos». Cuando las mujeres se cansan de sus hombres acaban como la de Correa declarando en el juicio de Gürtel. Como Alexis Carrington contra Blake en 'Dinastía'. Como Elena Garro escribiendo contra Octavio Paz. En la faja de 'Reencuentro de personajes', editorial Pangea, se lee: «Mujer de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, inspiradora de García Márquez y admirada por Borges». Demonios, la feminización de la literatura. A veces me pregunto por qué la palabra feminización se parece tanto a feminazi y aún así seguimos usándola.