Las Provincias

«Final feliz»

Al que me pregunta le digo que es como si nos acabaran de dar una estrella Michelín. El galardón es mundialmente reconocido pero como te duermas en los laureles te dura menos que una Falla en San José. Por fin somos Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco después de un gran esfuerzo de muchos agentes en los últimos años. Si les soy sincero me ha sabido a poco porque según algunas previsiones, mañana viernes se iba a conocer el resultado. Fue todo tan rápido que hasta en la celebración del Ayuntamiento de Valencia se les olvidó avisar a los miembros del PP para que brindaran junto a Ribó, Puig y Oltra, entre otros. Los que se desplazaron hasta Addis Abeba en Etiopía, con el Presidente de la Junta Central Fallera Pere Fuset como representante de la fiesta, fueron testigos en primera persona de la decisión tomada por muchos de los miembros de la Asamblea. Había bastantes partidarios en favor de nuestra candidatura y las sensaciones que se vivían eran buenas. Las comunicaciones que Pere publicaba a través de las redes sociales también. Emoción contenida a la espera de saber el resultado positivo que sirviera de pistoletazo de salida para la gran celebración que sirviera también, de paso, para tapar los últimos grandes y sonados resbalones de Fuset. ¿Olvidará el mundo fallero el episodio de las normas de buen vestir? Lo dudo, pero un Fuset emocionado, llamó de inmediato a Ribó: «alcalde, final feliz, final feliz», le comunicó. Yo más bien diría que es un inicio, un inicio feliz para trabajar por y para las Fallas. Un restaurante que se duerme, se lo lleva la corriente y adiós estrella Michelín. Es decir, ahora empiezan las Fallas de verdad, con un reconocimiento de talla mundial, unas Fallas como Dios manda y como los valencianos nos merecemos. Dejemos el ámbito del «final feliz» para aquellos a los que la noche les confunde.