Las Provincias

SOLUCIONES AL FUEGO

Hace unos días, el Ayuntamiento de Benissa y la Diputación de Alicante presentaron las actividades que han organizado para celebrar el Día de las Montañas, con el apoyo del Colegio de Ingenieros de Montes y la sociedad civil con la Serra de Bèrnia como protagonista. En la rueda de prensa, el alcalde de Benissa presentó un vídeo promocional, un claro mensaje de conciencia social en favor de la recuperación del medio natural post-incendio, todo ello, a través de la transmisión intergeneracional de la cultura del conocimiento.

Nuestros montes siempre han ardido, y siempre lo harán por muchos recursos públicos que destinemos a la gestión forestal o a la extinción. Pero los incendios forestales no son siempre negativos. De hecho, tal y como afirma el investigador del Centro de Estudios sobre la Desertificación, el profesor Juli G. Pausas, hay fuegos «ecológicamente sostenibles», no en vano, la alta diversidad natural que disponemos es fruto de las múltiples estrategias vegetales de adaptación al fuego.

Algunos políticos se apuntan al carro de las manifestaciones simplistas carentes de la más mínima justificación, como por ejemplo con la demonización de los temibles pinos colonizadores en favor de las rebrotadoras y casi ignífugas carrascas. En definitiva, un absurdo intelectual que intenta achacar a ciertas especies vegetales la culpa de nuestros errores.

En esta problemática del fuego, tenemos tres realidades muy claras, el monte no para de crecer, no hay recursos públicos suficientes, y la mayor parte del suelo se corresponde con propiedad privada. En el litoral de la Marina Alta se debería actuar sobre esta última premisa y, por ello, incluso en suelo urbano, habría que establecer fórmulas como la exención de tasas de corta, bonificaciones en el IBI, nuevos parámetros urbanísticos, etc.

En el próximo III Congreso Forestal Valenciano de Calpe, se dará la oportunidad de diseñar modelos de aplicación para la interfaz urbana-forestal, es decir, allí donde las casas han ocupado los bosques, provocando que más allá de un problema ecológico, los incendios sean ya la gran amenaza para la seguridad de las personas.