Las Provincias

El principio de Peter

Recordando y parafraseando el Principio de Peter enunciado por Laurence J. Peter en 1969, por el que afirmaba que «las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, a tal punto que llegan a su máximo nivel de incompetencia» me viene a la mente Peter Lim, hijo de un vendedor de pescado, graduado en contabilidad por la Universidad de Australia Occidental, agente de bolsa e inversionista que compró hace dos años el 70% de las acciones del club convirtiéndose en propietario de nuestro querido Valencia CF. Su historial y su trayectoria financiera lo acreditaban como un exitoso profesional en el mundo de los negocios habiendo creado un emporio grandioso a lo «self made man», pero algún medio señalaba hace unos meses que sus empresas se habían hundido un 80% en bolsa. Es cierto que para gestionar sus numerosas inversiones debe tener un diversificado equipo de profesionales aunque sean controlados por él a distancia con el objetivo de aumentar o en el peor de los casos conservar su patrimonio. Por ello extraña que la gestión y planificación deportiva del Valencia CF haya sido nefasta en manos de su gente de confianza ajenos al mundo del fútbol apartando a profesionales deportivos acreditados, fracasando con nombramientos y ceses interminables en el organigrama deportivo del club, prescindiendo de alguien de la tierra para representar a la entidad y realizando inversiones en futbolistas sobrevalorados fiándose de su amigo Mendes. Por todo ello nos encontramos en una situación preocupante temiéndonos una espantada o venta de sus acciones. Pero, ¿hay alguien que las compre? ¿Es el principio de Peter o el final?