Las Provincias

FANTASÍA PARA LA SEDA

Como año dedicado a la seda, se ha divulgado en eruditas conferencias su historia, especialmente en Valencia, con gran recuerdo a los árabes que la trajeron de las islas de Sicilia, Candia y las costas de África, aunque su elaboración se enriquecería después con la llegada de artesanos de Flandes, Italia y Francia. Y tanto arraigó aquí que durante el reinado de Alfonso V el Magnánimo existían 13.000 telares en la ciudad, calculándose otros 12.000 en pueblos de la provincia.

También se han realizado numerosas exposiciones para conocer la riqueza de sedas que se debían al interés de los jerarcas eclesiásticos, basándose en los inventarios de la Catedral, así como la afición de la corte manifiesta en seguir la indumentaria morisca. Sin embargo faltaba un evento repleto de fantasía dedicado a una quimérica historia donde la seda fuera el origen. Y hoy se ofrece a las doce de la mañana (si el tiempo lo permite) en el Palacio del Marqués de Dos Aguas. Se trata de una audaz conjunción de bellas artes imaginada y escrita por Pilar Espona, fundadora de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Cerámica, comisaria también de la exposiciómn 'Mercaderías de la Ruta de la Seda Xi'an, Valencia, Cantón'.

El núcleo argumental se inicia con la visita de un mercader al citado palacio, donde es recibido por la Marquesa de Dos Aguas, a quien explica las vicisitudes del bellísimo tejido, que mantiene su esplendor. Mas he aquí que la imaginación fantástica entra en juego y el león escultórico del edificio tiene el poder de convertirse en sabio gusano, capaz de señalar la 'ruta de la seda' atravesando el mundo exótico de ciudades como Xi'an y Cantón.

Para la ambientación de urbes soñadas se ha contado con la colaboración extraordinaria de jóvenes danzantes del Conservatorio de Música de Valencia, del orfebre/joyero Vicente Gracia, de la Indumentarista Victoria Liceras y de un nutrido grupo de escolares de Alcora que modelaron las originales cantimploras, que se exponen en la Sala Noble del Palacio; cantimploras para el agua que el león necesitará beber en su largo peregrinaje. Cita para la representación musical y poética en torno a la eterna seda.