Las Provincias

EL PROBLEMA DE 'SÁLVAME'

Lo bueno de ver series es que aprendes recursos que después puedes aplicar a algunos aspectos de la vida (qué gusto da, por ejemplo, cerrar alguna conversación con un 'cliffhanger' enorme para que los que te escuchan se queden con ganas de más). También otros formatos televisivos deberían echar mano a veces de las herramientas y trucos que usan los productos de ficción. No veo 'Sálvame' porque mi religión no me lo permite, pero sólo hay que fijarse en los datos de audiencia para observar que padece un desgaste grave. El que ha sido durante años programa líder e imbatible de Telecinco obtiene últimamente por las tardes unas cifras normales (sigue ganando, pero no con la abrumadora diferencia de otras temporadas) y se estrella los viernes por la noche frente al gigante 'Tu cara me suena' de Antena 3. El concurso de cantantes ya lo consiguió el año pasado, pero es que este curso le está dando una paliza a Jorge Javier y compañía. El último viernes sacó casi 10 puntos de ventaja.

Está claro que 'Sálvame' necesita una 'Boda Roja', un golpe sobre la mesa que deje desconcertado a sus seguidores, porque estos ya se saben todas sus artimañas. El reclamo de la semana pasada fue la marcha de una de sus colaboradoras. Pero le interesó a poca gente. Porque saben que al cabo de unos meses regresará por el mismo camino por el que se fue. Lo han hecho cien veces. Telecinco precisa en sus corralitos cambios más radicales.

En 'Sálvame' han jugado a menudo con tácticas propias de la ficción, pero deben de andar desentrenados. Si fuese una serie de verdad los guionistas ya se habrían cargado a parte del elenco e introducirían a nuevos personajes con tramas renovadas. Una 'muerte' (en este caso figurada) de un protagonista siempre atrae la atención. Aunque conviene también en estas ocasiones acordarse de esas series que se estiraron demasiado, perdieron su esencia y por ello fueron perdiendo a sus espectadores, como 'Dexter' o 'Cómo conocí a vuestra madre'. La ficción también nos ha enseñado que es necesario saber retirarse. En Telecinco, al menos, deberían ir planteándose alternativas. A la gallina le cuesta cada vez más poner huevos de oro.