Las Provincias

Belenes en los colegios

La Navidad está ya cerca. Bueno, en las calles y en los establecimientos los adornos navideños están ya presentes desde hace días, incluso semanas. Y, casi como en todos estos últimos años, la polémica sobre los belenes en los centros educativos: no adornos religiosos, no belenes, dicen algunos. Para ser exactos, el problema surge, sobre todos, en los centros docentes públicos. ¿Por qué?

Se explica: es en defensa de la libertad religiosa, no herir las creencias religiosas de los alumnos. Me pregunto: ¿que se está celebrando?, ¿Halloween?, ¿la defensa del ecologismo?, ¿la semana blanca? Me imagino que el Día de Cervantes se ilustrará con su figura y la de Don Quijote. Y tengo la impresión -reconozco que a veces soy un tanto mal pensado- que estamos, y una vez más, en la presión para imponer, de un modo u otro, el laicismo mal entendido.

Laicismo: independencia del individuo o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa (diccionario de la Real Academia Española). Una cosa es 'imponer' unas creencias religiosas a los alumnos de un centro educativo, y otra, y bien distinta, recordar adecuadamente la fiesta que se celebra. Otro aspecto: ¿se sentirán heridos los alumnos no creyentes o de otras religiones por la presencia de un belén en su centro escolar? No, y muchísimo menos los más pequeños. En fin, corren tiempos en que pululan sectarismos e imposiciones que centran sus acciones en su pensamiento único y no en la realidad de los alumnos, y tampoco en el sentido común. ¿Se cuenta con la opinión de los padres? Ojo, y no estaría de más que se preguntara a los propios alumnos. Yo, en mi felicitación utilizaré, como siempre, elementos propios de la festividad, que compartiré con mis amigos.