Las Provincias

La lotería y el Monedero

El proverbial anuncio de la Lotería de Navidad con que la organización nacional intenta pulsar nuestra fibra sensible para que aflojemos los 20 euros por décimo ha provocado, este año, más controversia de la habitual. El guión es imaginativo porque desarrolla una microhistoria protagonizada por Carmina, una abuelita convencida de que le ha tocado el Gordo. La realidad es que el número corresponde al sorteo del año anterior pero las tres generaciones de su familia, el tendero del pueblo y toda la comunidad le siguen el juego para no quitarle la ilusión. Y acaban bebiendo cava y cantando como si les hubiera caído una lluvia de millones. Moraleja: incluso sin premio se puede ser feliz y hacer felices a los demás. Aparte de que al guionista se le ha ido la mano en el azúcar y que la abuelita le ha salido un poco lela, no está mal como anuncio en forma de cuento de Navidad.

Así que ha sido un poco chocante la reacción indignada de la Unión Democrática de Pensionistas y la Confederación de Organizaciones de Mayores que han arremetido con argumentos como que se trata de «una falta de respeto y una vergüenza». Se me ocurren algunos cientos de anuncios relacionados con mayores mucho más ofensivos pero mejor no tocar la tecla porque igual resulta que la peña está cabreada de aguantar tanto okupa en casa para compartir la pensión y la pagan con lo primero que tienen a mano. ¿O igual les hubiera complacido que la historia del spot derivase hacia el realismo? En esa versión el nieto que observa desde el sofá le hubiera espetado: «¡Abuela, que estás mal del tarro; no ves que el número es del año pasado!». Quien sabe.

Igual resulta que lo mejor es abolir la Lotería de Navidad como me pareció que deseaba en su fuero interno, Juan Carlos Monedero el 'cerebro' de Podemos. En Telecinco días atrás se marcó una soflama contra el sorteo del Gordo que calificó de «perverso» porque, según él, ¡hace apología del capitalismo! Item más. Lanzado ya en la pendiente de la retórica insurgente explicó a los espectadores, por si no se habían percatado, que «si ganas te llevas el dinero de los demás» (¿no os da vergüenza?). La verdad es que ese argumentario que parece extraído directamente de la universidad cubana denota una falta de conocimiento cósmico de la sociedad española. Con el agravante de que viene patrocinado por quienes entienden la política como algo mágico que lo puede todo y que de la noche a la mañana saca de la chistera una paga de mil euros para todos. Como llegaron a prometer. Pero el pueblo, la gente, ya sabe hace siglos que «quien juega mucho es un loco y el que no juega, un tonto». Carlos III. O como decía Demócrito: «Todo cuanto existe es fruto del azar y la necesidad». Pero el amigo Monedero viene a decir que la lotería son ellos porque el voto a su populismo es como un décimo y si reciben el premio de las urnas el gordo le toca a todos.